La autoridad monetaria profundiza la acumulación de reservas con 70 ruedas consecutivas de compras, mientras sostiene el tipo de cambio y avanza en la normalización financiera
El proceso de estabilización económica impulsado por el exitoso gobierno de Javier Milei continúa mostrando señales concretas en el frente cambiario y monetario, con una política orientada a fortalecer las reservas, ordenar la emisión y recuperar previsibilidad en los mercados. En ese marco, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) profundiza su estrategia de acumulación de divisas, consolidando un pilar clave del programa económico. En lo particular, la autoridad monetaria encadenó 70 jornadas consecutivas con compras de dólares en el mercado oficial, tanto mediante transacciones directas como a través de operaciones en bloque con empresas y organismos. Este lunes, el BCRA adquirió USD 131 millones, lo que elevó el total acumulado en lo que va del año a más de USD 6.100 millones.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero de 2026, el Central incorporó USD 6.151 millones, cifra que representa ya el 61% del objetivo anual de acumulación de reservas. Durante abril, además, el ritmo de compras se aceleró: solo en la última semana se sumaron USD 595 millones. No obstante, la acumulación de reservas internacionales se vio parcialmente compensada por los pagos de deuda en moneda extranjera realizados por el Tesoro, que recurrió en parte a los dólares adquiridos por el propio Banco Central. Este factor moderó el crecimiento neto de los activos externos, aunque sin alterar la tendencia general de fortalecimiento.
Compraventa de dólares
Para sostener el ritmo de compras, el BCRA avanzó con emisión de pesos sin esterilización directa, mientras que el Tesoro complementó la estrategia mediante la colocación de títulos en moneda local, absorbiendo liquidez y evitando una expansión monetaria desordenada. El objetivo central de este esquema es contener presiones sobre el tipo de cambio y la inflación, en línea con la política de disciplina macroeconómica.
Las proyecciones oficiales indican que, dependiendo de la dinámica entre la demanda de pesos y la oferta de divisas, el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones en 2026. En ese sentido, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, destacó que estos factores serán determinantes para el resultado final.
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales alcanzaron los USD 45.747 millones, con una caída diaria de USD 44 millones. Cabe recordar que en febrero el stock había tocado los USD 46.905 millones, el nivel más alto desde 2018 y el máximo durante la actual gestión. Las recientes variaciones responden tanto a pagos de deuda como a fluctuaciones en la valuación de activos —como el oro y los bonos— en un contexto internacional volátil.
En paralelo, el volumen operado en el segmento de contado alcanzó los USD 514,7 millones este lunes, en un escenario de demanda firme que sostuvo el dólar mayorista con una suba de 12,50 pesos (0,9%) hasta los 1.377 pesos, retornando al valor registrado el 9 de abril. Dentro del esquema cambiario vigente, el Banco Central fijó la banda superior en 1.687,07 pesos, lo que deja al tipo de cambio oficial 310,07 pesos (22,5%) por debajo de ese techo, permitiendo así continuar con las compras en el mercado mayorista sin tensiones significativas.
Reservas Internacionales 2019-2025.
En paralelo al frente cambiario, el Banco Central avanzó en medidas orientadas a la normalización del sistema financiero y la reactivación del crédito. En esa línea, decidió flexibilizar los requisitos de encajes bancarios y reabrir la ventanilla de pases activos, restableciendo el denominado corredor de tasas de interés.
Este mecanismo establece un rango de referencia: el límite inferior está dado por los pases pasivos, actualmente en 20%, que corresponden a la tasa que el BCRA paga a los bancos por sus excedentes de liquidez; mientras que el límite superior lo constituyen los pases activos, con una tasa del 25%, aplicada cuando las entidades requieren financiamiento inmediato.
El objetivo del corredor es evitar fluctuaciones abruptas en el costo del dinero, estabilizando las tasas de corto plazo y ofreciendo mayor previsibilidad al sistema financiero, condición necesaria para impulsar el crédito y la actividad económica.
Sin embargo, persisten desafíos en el frente crediticio. Un informe de la consultora 1816 advierte sobre un deterioro sostenido en los préstamos a hogares. Según datos de la Central de Deudores del Banco Central, la morosidad en créditos a familias aumentó durante 16 meses consecutivos, alcanzando en febrero el 11,2%, el nivel más alto en más de veinte años.