El colapso del Sistema Eléctrico Nacional dejó a toda la isla sin servicio. Las autoridades atribuyeron la falla a una avería en una unidad generadora y comenzaron un proceso gradual para restablecer el suministro.
El régimen de Miguel Díaz-Canel volvió a causar que Cuba quede completamente a oscuras tras registrarse un nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), el quinto apagón de alcance nacional ocurrido en lo que va de 2026. La interrupción dejó sin suministro eléctrico a todo el país y volvió a poner de manifiesto la fragilidad de la infraestructura energética cubana, que atraviesa una prolongada crisis marcada por fallas técnicas y escasez de combustible.
El Ministerio de Energía y Minas informó que la desconexión total del sistema se produjo luego de una falla en una unidad generadora ubicada en la provincia de Holguín.
La sede del Ministerio de Energía y Minas
El desperfecto provocó una brusca caída de la frecuencia eléctrica que derivó en el colapso completo de la red nacional. Tras el incidente, las autoridades activaron los protocolos de emergencia para comenzar la recuperación gradual del servicio mediante la creación de "microsistemas" eléctricos en distintas regiones del país.
La interrupción afectó a los cerca de diez millones de cubanos que viven bajo el régimen de Diaz-Canel. En La Habana quedaron fuera de funcionamiento los semáforos y gran parte de los comercios debieron recurrir a generadores eléctricos, mientras que hospitales y otros servicios esenciales operaron con sistemas de respaldo. También se registraron dificultades en el abastecimiento de agua, las telecomunicaciones y el transporte público.
Durante las primeras horas posteriores al apagón, la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que el restablecimiento del servicio avanzaba de manera progresiva. Algunas zonas de La Habana y de otras provincias recuperaron parcialmente la electricidad, aunque las autoridades advirtieron que la normalización completa del sistema podría demandar varias horas debido a la complejidad del proceso de sincronización de las centrales generadoras.
Ciudadanos de La Habana en un apagón general
La crisis energética cubana se ha agravado durante los últimos meses como consecuencia del deterioro de las centrales termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de funcionamiento, y de las dificultades para asegurar el suministro de combustible. La combinación de ambos factores ha provocado frecuentes cortes programados y varios apagones generales que afectaron a todo el país durante este año.
Además de las dificultades para conservar alimentos y mantener el funcionamiento de comercios e industrias, los apagones también afectan servicios básicos y generan interrupciones en las comunicaciones y el transporte. Mientras avanzan las tareas para restablecer completamente el suministro, las autoridades mantienen el monitoreo del sistema eléctrico con el objetivo de evitar nuevos colapsos de la red nacional.