En un contexto de reordenamiento macroeconómico y cumplimiento de compromisos internacionales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) profundiza su estrategia de acumulación de reservas y consolidación monetaria, con resultados que comienzan a reflejarse en la estabilidad del tipo de cambio y en el fortalecimiento de su posición externa. La autoridad monetaria acumuló 71 jornadas consecutivas comprando dólares en el mercado oficial, tanto mediante operaciones directas como a través de transacciones en bloque con empresas y organismos. En la última rueda, adquirió USD 235 millones, llevando el total anual por encima de los USD 6.300 millones.
Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero de 2026, el BCRA sumó USD 6.386 millones, una cifra que supera ampliamente la mitad de la meta prevista para el año. En particular, durante abril se aceleró el ritmo de compras: en lo que va del mes, la entidad ya incorporó USD 2.000 millones. De este modo, el Central alcanzó el 63% del objetivo anual de compras de divisas. Sin embargo, los pagos de deuda efectuados por el Tesoro —que obtuvo parte de las divisas a través del propio BCRA— moderaron el incremento neto de las reservas internacionales.

Para sostener este proceso, el organismo emitió pesos sin recurrir a instrumentos de esterilización, mientras que el Tesoro avanzó en la colocación de títulos en moneda local para absorber liquidez y evitar una expansión monetaria excesiva, con el objetivo de contener eventuales presiones sobre el tipo de cambio y la inflación.
Las proyecciones oficiales indican que, dependiendo de la oferta de dólares y la demanda de pesos, el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones en 2026. En ese sentido, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, remarcó que estas variables serán determinantes para el resultado final.
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales totalizaron USD 45.779 millones, con una suba diaria de USD 32 millones. Cabe recordar que en febrero el stock había alcanzado los USD 46.905 millones, el nivel más alto desde 2018 y el máximo de la actual administración. Las variaciones recientes responden tanto a pagos de deuda en moneda extranjera como a cambios en la valuación de activos, como el oro y los bonos, en un escenario internacional volátil.









