En un hito histórico para la estabilidad macroeconómica del país, las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzaron la extraordinaria cifra de USD 50.342 millones, consolidándose como el nivel más alto en toda la era de Javier Milei y registrando un pico que no se observaba desde hace siete años, específicamente desde el 10 de septiembre de 2019.
Este salto monumental se logró tras un incremento diario de las tenencias de USD 340 millones, superando con creces el récord previo de esta misma administración fijado a principios de agosto con USD 50.059 millones. Este éxito financiero rotundo es la consecuencia directa de una agresiva y exitosa política cambiaria ejecutada por el presidente de la autoridad monetaria, Santiago Bausili.
Compraventa de dólares
Durante la jornada del jueves, la entidad concretó la compra de USD 89 millones en el mercado libre de cambios, marcando la mayor adquisición diaria de divisas en lo que va del mes de agosto y encadenando una imponente racha de 16 jornadas consecutivas con saldo neto comprador. Con esta operación, el BCRA ya acumula un saldo favorable de USD 443 millones en el transcurso del mes.
Al analizar la marcha del programa monetario, las cifras de la actual gestión exponen la contundencia de las reformas pro-mercado: desde enero, cuando comenzó la cuarta etapa del programa monetario, el BCRA ha acumulado compras por un total de USD 13.770 millones.
El equipo económico de la gestión liberal se había propuesto inicialmente una meta anual de acumulación de reservas de entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, un objetivo que fue pulverizado de manera anticipada a principios de junio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, contempla que estas divisas serán claves para cumplir de manera soberana con los vencimientos de la deuda soberana en 2026 y 2027, así como para actuar de "poder de fuego" frente a cualquier eventual tensión cambiaria en la etapa preelectoral. Como reaseguro, la administración cuenta además con los swaps acordados con Estados Unidos y China para contener al dólar si el escenario se volatiliza.
Este sólido blindaje financiero resiste con total holgura incluso tras la liberación de la economía de las trabas del pasado. Luego de la relajación de las restricciones cambiarias y del consiguiente salto de remisión de dividendos al exterior por parte de las empresas —que este año totalizó los USD 3.400 millones—, la robustez de las reservas permanece inquebrantable.
Reservas Internacionales 2019-2026.
Al respecto, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, fue categórico y aseguró que en la entidad "están cómodos" con el nivel de stock remanente para el resto de este año.
Cabe recordar que el camino a esta solvencia se construyó superando la pesada herencia: durante el primer trimestre de gestión, el principal desafío consistió en financiar las obligaciones urgentes del Ministerio de Economía, lo que limitó transitoriamente la compra de divisas.
Para sostener este nivel de compras sin descuidar el equilibrio, el BCRA expandió la emisión de pesos sin esterilizar, en tanto que el Tesoro absorbió eficientemente el exceso de liquidez mediante colocaciones de deuda en pesos, impidiendo brotes inflacionarios y resguardando la estabilidad.
En el mercado minorista y mayorista, la estabilidad lograda es absoluta. Bajo el estricto monitoreo de las autoridades, el dólar mayorista operó plano a $1.497, valor que sostiene invariablemente desde el pasado 24 de julio en la vecindad de los $1.500.
Durante el jueves, el segmento mayorista registró transacciones de volumen significativo para la época del año por un total de USD 503,1 millones. En lo que va de agosto, la divisa estadounidense aumentó apenas 12 pesos (0,8%), mientras que en el acumulado de 2026 muestra un incremento marginal de 42 pesos o un 2,9%, perdiendo por goleada frente a la inflación del período que alcanza el 20%.
Javier Milei y Luis Caputo
Asimismo, la cotización mayorista comercial se mantiene holgadamente a 370,41 pesos (24,7%) por debajo del techo de la banda cambiaria fijado por el BCRA en $1.867,41.
Finalmente, las demás variantes de la moneda estadounidense confirmaron el éxito de la política económica: el dólar minorista finalizó por tercer día seguido sin cambios a $1.515 para la venta en el Banco Nación, muy cerca del máximo nominal de $1.520.
Por su parte, los contratos de dólar futuro para fines de agosto cotizaron estables en $1.507. Para coronar un día de triunfo para las fuerzas del libre mercado, el dólar blue experimentó un oportuno retroceso de diez pesos (0,6%) para cerrar la venta en $1.550, quebrando de manera definitiva una racha alcista de cuatro jornadas.