Con picos de hasta USD 400 millones diarios, el BCRA ya superó los USD 6.491 millones en el año y se encamina a cumplir, e incluso superar, la meta de USD 10.000 millones, con proyecciones de hasta USD 17.000 millones
En un contexto de reconfiguración del esquema monetario y cambiario, el Banco Central de la República Argentina ya alcanzó el 65% de su meta de acumulación de reservas para 2026, impulsado por un ritmo sostenido de compras que tuvo picos diarios superiores a USD 400 millones. Este desempeño lo posiciona en una trayectoria que no solo apunta a cumplir el objetivo base de USD 10.000 millones, sino incluso a acercarse al techo proyectado de USD 17.000 millones.
La autoridad monetaria registró una nueva jornada positiva con la adquisición de USD 105 millones, manteniendo un promedio de compras por encima del límite del 5% del volumen diario del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), parámetro que había sido fijado como referencia operativa. A mediados de abril, este ritmo permitió superar el 60% de la meta anual, lo que fortalece las proyecciones optimistas del equipo que lidera Santiago Bausili.
Generalmente, las compras del BCRA superaron el 5% del volumen operado en el MULC.
En paralelo, el BCRA acumula 72 jornadas consecutivas con saldo comprador, combinando intervenciones directas y operaciones en bloque con empresas. Solo en la última jornada sumó USD 235 millones, mientras que el total acumulado en el año ya supera los USD 6.491 millones, consolidando más de la mitad del objetivo planteado dentro del nuevo régimen monetario.
Las estimaciones privadas también respaldan esta tendencia. La consultora Analytica calculó compras por USD 6.020 millones desde el inicio del programa, lo que representa un 171,5% por encima del tope del 5% del MULC y equivale al 60% de la meta base de USD 10.000 millones. Incluso, el volumen adquirido superó la métrica prudencial de USD 5.161 millones, impulsado por un ritmo sostenido desde la segunda semana de febrero.
El buen desempeño fue destacado por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, durante reuniones con inversores en Washington D.C., donde presentó evidencia de que en la mayoría de las jornadas las compras superaron el umbral del 5% del MULC. Solo en abril, la entidad ya acumuló cerca de USD 2.000 millones, evidenciando una aceleración respecto de meses anteriores.
Milei, Caputo y Bausili
Durante la presentación de la “Fase 4” del programa económico, Santiago Bausili explicó que la acumulación de reservas responde a la dinámica de la demanda de dinero y la liquidez del mercado cambiario. El escenario base contempla una expansión de la base monetaria desde 4,2% a 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, con compras por USD 10.000 millones. Sin embargo, ante un incremento adicional de la demanda de dinero equivalente al 1% del PBI, las adquisiciones podrían escalar hasta USD 17.000 millones sin necesidad de esterilización prolongada.
El esquema de intervención, que alterna entre compras directas y operaciones en bloque, permitió consolidar reservas incluso en un contexto de fluctuaciones de liquidez. Las jornadas con compras superiores a USD 400 millones reflejan la intensidad del proceso.
En este sentido, el propio Javier Milei junto al ministro de Economía Luis Caputo subrayaron la importancia de esta estrategia al señalar que “si el BCRA no estuviera comprando reservas, el dólar estaría en $1.100 en lugar de $1.375 como cerró el martes”, destacando el rol estabilizador de la política cambiaria.
Actualmente, las reservas internacionales brutas se ubican en torno a los USD 45.000 millones, mientras que las reservas netas continúan creciendo de forma gradual. La clave hacia adelante será sostener el ritmo de acumulación y evitar que se diluya la expansión.
Banco Central de la República Argentina
Durante su exposición en Estados Unidos, Vladimir Werning identificó tres factores centrales que sostienen la continuidad del proceso de acumulación:
En primer lugar, la caída de la demanda minorista de dólares. El promedio mensual pasó de USD 2.500 millones antes de las elecciones a USD 800 millones después, lo que, según el informe oficial, implica que esas operaciones ahora se canalizan dentro del sistema local. “Tras las elecciones, la demanda de divisas por parte de los hogares se desplomó y estas compras ahora se realizan en el país, lo que respalda los depósitos y préstamos en dólares estadounidenses”, destacó la presentación.
En segundo lugar, el retorno del financiamiento corporativo. Desde octubre de 2025 hasta abril de 2026, las empresas emitieron obligaciones negociables por USD 9.900 millones, de los cuales solo USD 6.800 millones fueron liquidados en el mercado. Esto deja un remanente de USD 3.200 millones como oferta potencial de divisas en los próximos meses, reforzando la perspectiva de acumulación.
Por último, el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Los proyectos bajo este esquema generaron ingresos netos por USD 762 millones hasta marzo de 2026, con un flujo bruto de USD 1.205 millones y egresos por USD 452 millones. Según la presentación, “las entradas de divisas procedentes de la inversión extranjera directa relacionada con proyectos aprobados por RIGI a largo plazo ya se están utilizando”.