Un informe de la UCA confirmó una caída significativa en pobreza e indigencia infantil, con niveles que caen a mínimos de los últimos años.
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La pobreza infantil en la Argentina volvió a caer significativamente en 2025 y muestra una reducción sostenida desde 2023, con una mejora marcada en los indicadores sociales desde la asunción del presidente Javier Milei, tras la grave crisis heredada del kirchnerismo.
Según la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), los niveles de pobreza e indigencia en niños y adolescentes registraron grandes caídas en los últimos dos años.
El dato más relevante es que la pobreza infantil pasó de un 62,9% en 2023 a 59,7% en 2024, y volvió a descender hasta el 53,6% en 2025, consolidando una tendencia a la baja. Este último registro representa el nivel más bajo desde 2018, cuando se ubicaba en 51,7%.
El presidente Javier Milei.
En paralelo, la indigencia infantil también evidenció una mejora contundente. Luego de alcanzar un 17,7% en 2024, el indicador cayó al 10,7% en 2025, lo que implica una baja fuerte y lo posiciona como el nivel más bajo desde 2017 (9,9%).
Estos datos reflejan un cambio de tendencia luego de décadas de deterioro. La serie histórica muestra que la pobreza infantil había alcanzado picos críticos en los últimos años de gestión kirchnerista, con valores cercanos al 64-65% durante 2020-2021 y un máximo de 62,9% en 2023, durante el cambio de gobierno. A partir de allí, se inicia una etapa de descenso sostenido.
El informe de la UCA señala que el dato de 2025 “trae alivio”, en un contexto donde durante más de una década la pobreza infantil mostró una tendencia creciente, con fuertes subas en períodos de crisis.
La pobreza e indigencia infantil según la UCA.
En cuanto a la indigencia, el comportamiento también confirma la mejora reciente. Tras un incremento sostenido desde niveles cercanos al 8% en 2011-2012 hasta el pico de 17,7% en 2024, el descenso a 10,7% en 2025 marca una recuperación significativa en las condiciones más críticas.
Al mismo tiempo, el informe detalla que la asistencia alimentaria alcanzó al 64,8% de los niños, el valor más alto de la serie, mientras que la cobertura de transferencias como la Asignación Universal por Hijo llegó al 42,5%, concentrándose en los sectores más vulnerables.
En este escenario, los datos demuestran una gran mejora en los indicadores sociales vinculados a la infancia, con una baja sostenida de la pobreza y una fuerte reducción de la indigencia desde 2023, en un contexto de recuperación económica gracias a las reformas del Gobierno de Javier Milei.