El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, anunció el envío a la Legislatura de un nuevo proyecto de Ley de Hidrocarburos para actualizar el marco normativo de la actividad petrolera en la provincia y generar mejores condiciones para atraer inversiones.
La iniciativa busca reemplazar una normativa que tiene alrededor de 20 años y adaptarla a la nueva realidad de la industria energética. Entre los principales cambios aparecen un nuevo esquema de regalías, incentivos para recuperar producción convencional y un régimen específico para el desarrollo no convencional de Vaca Muerta en territorio mendocino.
Cornejo había anticipado el impulso de esta reforma durante su discurso del 1° de mayo ante la Asamblea Legislativa y confirmó ahora el envío del proyecto en la antesala del Mendoza Energy Summit.
Cornejo cambia el esquema de regalías para atraer inversiones
Uno de los principales ejes del proyecto es la modificación del sistema de regalías hidrocarburíferas.
La legislación vigente establece una regalía general del 12% sobre la producción, con la posibilidad de reducirla hasta el 5% de acuerdo con las características de cada proyecto.
La nueva propuesta plantea un mecanismo más flexible para las futuras licitaciones. La regalía de referencia será del 15%, pero las empresas podrán ofertar un porcentaje mayor o menor al momento de presentar sus propuestas.
El objetivo es que la Provincia pueda adaptar las condiciones económicas a las características de cada área. De esta manera, podrá exigir una mayor participación cuando se trate de proyectos con mejores perspectivas económicas o aceptar una regalía inferior cuando resulte necesario para hacer viable una inversión.
Además, la regalía ofrecida no será el único criterio para definir una adjudicación. El proyecto establece que también se tendrán en cuenta el valor total de la iniciativa, la producción proyectada y las inversiones comprometidas, con un peso preponderante para estas últimas.
Incentivos para recuperar la producción petrolera
La reforma también contempla herramientas específicas para impulsar inversiones en áreas convencionales donde recuperar producción puede resultar más complejo.











