Las plataformas de delivery están ampliando el acceso al crédito para miles de repartidores que, por falta de historial financiero o garantías suficientes, permanecían excluidos del sistema bancario tradicional. Los préstamos se utilizan principalmente para comprar o reparar bicicletas y motos, herramientas indispensables para desarrollar su actividad y generar ingresos.
De acuerdo con un informe elaborado por el Banco Central, durante 2025 creció un 122% la cantidad de trabajadores de aplicaciones que accedieron a este tipo de financiamiento y con un porcentaje de morosidad por debajo del promedio argentino.
Repartidores de apps de delivery.
A diferencia de los bancos, que suelen analizar recibos de sueldo, antecedentes crediticios y garantías, las aplicaciones pueden evaluar el comportamiento de cada trabajador dentro de la plataforma. Entre los factores considerados aparecen la antigüedad, la cantidad de viajes aceptados, las horas de conexión y las calificaciones realizadas por los usuarios.
La información generada por las propias aplicaciones funciona así como un sistema alternativo de evaluación crediticia, permitiendo financiar a personas que anteriormente no contaban con herramientas para demostrar su capacidad de pago. Según el Banco Central, estos préstamos permiten que los trabajadores independientes inviertan en sus propios medios de producción.
A finales de 2025, la deuda promedio de los monotributistas que trabajan mediante plataformas alcanzaba aproximadamente los $900.000. Los trabajadores independientes representaban el 54% de quienes habían solicitado estos créditos y concentraban más del 62% del dinero otorgado. Además, el 70% de los financiados tenían menos de 40 años.
La morosidad entre repartidores es menor a la media del sistema financiero.
PedidosYa informó que comenzó a ofrecer préstamos a comercios en 2022 y extendió el servicio a repartidores en 2024. Desde entonces, la compañía otorgó alrededor de 57.000 créditos por un total de US$84 millones, de los cuales el 54% estuvo destinado a establecimientos adheridos. En el caso de los repartidores, los préstamos tienen un plazo máximo de seis meses y las cuotas no pueden superar el 30% de sus ingresos.
La devolución puede realizarse mediante descuentos automáticos sobre las comisiones generadas por cada pedido completado, un mecanismo que facilita el cumplimiento de las cuotas. Según datos de la Central de Deudores relevados por la consultora EcoGo, la morosidad entre los repartidores financiados por PedidosYa alcanzaba el 11,7%, ligeramente por debajo de la registrada en el sistema financiero tradicional.