El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó que Argentina encabezará el crecimiento económico entre las principales economías de América en los próximos años, gracias a las reformas implementadas por el Gobierno de Javier Milei.
Según las nuevas estimaciones del organismo, el país registraría una expansión del 3,5% en 2026 y del 4% en 2027, ubicándose por encima de naciones como Brasil, México, Estados Unidos y Canadá.
De concretarse estas previsiones, la economía argentina acumularía tres años consecutivos de crecimiento, una dinámica poco habitual en las últimas décadas.
Javier Milei y Luis Caputo.
En paralelo, el FMI anticipa una trayectoria descendente de la inflación que permitiría alcanzar niveles de un dígito hacia 2028, consolidando un escenario de mayor estabilidad macroeconómica.
La actualización de las perspectivas se da en un contexto internacional marcado por una desaceleración del crecimiento global, atravesado por tensiones geopolíticas, un menor dinamismo del comercio y el encarecimiento de la energía.
A pesar de ese escenario, el desempeño esperado para Argentina se destaca dentro de la región, superando el promedio proyectado para América Latina.
De acuerdo con el informe, el país no solo lideraría el crecimiento entre las economías más relevantes del continente, sino que además se posicionaría como uno de los principales motores de expansión regional durante los próximos dos años.
La bandera argentina.
Las causas del crecimiento de Argentina
El FMI atribuye esta mejora a la continuidad del proceso de estabilización macroeconómica logrado por la actual administración. En particular, destaca los avances en materia fiscal, la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad económica tras la grave crisis económica heredada del kirchnerismo.
Este escenario proyectado se apoya en las reformas y la consolidación de un programa económico orientado al equilibrio de las cuentas públicas, la reducción de los desequilibrios monetarios y la generación de condiciones más favorables para la inversión.
Bajo este marco, el organismo internacional considera que la economía argentina podría sostener una senda de crecimiento con mayor previsibilidad.
Las proyecciones del organismo refuerzan así la expectativa de que Argentina transite un ciclo de expansión sostenida, con mejoras en los principales indicadores macroeconómicos y una consolidación de la estabilidad lograda por el Gobierno de Milei.