Las entidades deben cumplir con regulaciones específicas y mantener elevados niveles de liquidez, mientras que los préstamos en moneda extranjera están destinados principalmente a clientes que generan ingresos en dólares.
Entre los principales destinatarios de este tipo de financiamiento se encuentran las empresas exportadoras y aquellas vinculadas al comercio exterior, que cuentan con ingresos en moneda extranjera para afrontar sus obligaciones.
El crecimiento de los depósitos también funciona como una señal sobre el comportamiento y la confianza de los ahorristas. Mantener los dólares dentro del sistema bancario implica que los tenedores de esas divisas tienen mayor disposición a conservarlas dentro del circuito financiero formal, en lugar de mantenerlas fuera de las entidades.












