La empresa argentina IMPSA, actualmente controlada por el fondo estadounidense Industrial Acquisitions Fund, avanza en la renegociación de un contrato estratégico con la estatal venezolana Corpoelec para desarrollar y rehabilitar dos importantes proyectos hidroeléctricos que podrían incorporar hasta 672 megavatios (MW) de capacidad de generación al sistema eléctrico del país caribeño.
El acuerdo original había sido firmado hace más de una década, pero nunca llegó a ejecutarse debido a problemas de pago, la crisis venezolana y las sanciones impuestas por Estados Unidos. Ahora, gracias a una licencia otorgada este año por Washington, el proyecto volvió a tomar impulso.
IMPSA busca cerrar un acuerdo definitivo
El presidente de IMPSA, Jorge Salcedo, confirmó que las negociaciones están muy avanzadas.
"Estamos buscando alcanzar un acuerdo final para la entrega de estas unidades y sobre los pagos. Tenemos acordado el 90% de los aspectos técnicos y financieros del contrato", afirmó en declaraciones a Reuters.
El nuevo entendimiento contempla la firma de una adenda contractual que permitirá exportar e instalar turbinas hidráulicas y equipamiento electromecánico fabricado en Mendoza.

Gran parte de ese equipamiento ya está terminado y permaneció durante años almacenado en depósitos de la compañía.
Tocoma y Macagua, dos obras clave
El proyecto permitirá:
Poner en funcionamiento dos unidades de la central hidroeléctrica Tocoma.
Rehabilitar tres unidades de la central Macagua.
Ambas instalaciones están ubicadas en el sur de Venezuela y son consideradas fundamentales para intentar recuperar una red eléctrica que opera con un importante déficit.
La incorporación de 672 MW representaría la primera expansión significativa de la capacidad eléctrica venezolana en varios años.
Una red eléctrica al borde del colapso
La infraestructura energética venezolana atraviesa una profunda crisis producto de años de falta de inversión y mantenimiento.
Los apagones y racionamientos eléctricos se han vuelto frecuentes en distintas regiones del país, afectando servicios esenciales como:









