La interrupción del transporte y el efecto calendario golpearon los indicadores del mes, aunque la tendencia fue positiva.
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La actividad económica en Argentina registró una caída puntual en febrero de 2026 explicada directamente por el paro general de la CGT, la menor cantidad de días hábiles y la estacionalidad propia del mes.
Estos factores impactaron de lleno en la producción y el funcionamiento normal de la economía, aunque un dato clave del INDEC confirma la continuidad del crecimiento económico.
Según el informe del organismo, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una caída del 2,6% respecto a enero y una baja del 2,1% interanual, mientras que el primer bimestre del año acumuló un retroceso del 0,2%.
El principal factor detrás de esta caída fue el paro general del 19 de febrero, que generó una pérdida económica estimada en USD 575 millones, equivalente a cerca del 0,8% del PBI mensual.
La paralización del transporte público fue determinante, ya que impidió el traslado de trabajadores y frenó la actividad en sectores clave como la industria y el comercio, los cuales fueron los más perjudicados en ese mes.
Datos del INDEC.
Otro elemento clave es la estacionalidad propia de febrero, históricamente uno de los meses de menor actividad en Argentina. Durante este período, muchas industrias realizan paradas técnicas, mantenimiento y vacaciones, lo que reduce la producción y se refleja en las estadísticas oficiales.
Este tipo de eventos impacta en la actividad a través de tres mecanismos: la pérdida directa de producción durante el paro, el efecto de menor cantidad de días hábiles y el freno temporal de algunas industrias.
En febrero, además, se sumó un factor adicional: el mes tuvo dos días hábiles menos que en 2025 (18 contra 20), lo que redujo la capacidad productiva total y amplificó la caída interanual.
Los sectores más afectados fueron precisamente los más sensibles a interrupciones en el transporte y el consumo por el paro de la CGT. La industria manufacturera cayó 8,7% y el comercio retrocedió 7%, reflejando el impacto directo de la medida de fuerza y la menor circulación de bienes y personas.
Javier Milei y Luis Caputo.
En contraste, las actividades menos dependientes del movimiento urbano lograron sostenerse e incluso crecer. La pesca avanzó 14,8%, la minería y canteras 9,9% y la agricultura y ganadería 8,4%, mostrando una dinámica distinta.
La economía sigue creciendo
Sin embargo, al analizar la tendencia de fondo, el panorama cambia. El componente tendencia-ciclo del EMAE, que elimina los "ruidos" como paros y efectos estacionales, mostró una suba del 0,1% mensual, indicando que la economía continuó creciendo una vez descontados estos factores.
De hecho, este indicador acumulaba casi dos años de expansión ininterrumpida, lo que confirma que la caída de febrero responde a factores puntuales y no a un deterioro general.
En paralelo, las proyecciones para el conjunto del año se mantienen positivas. Los principales organismos y analistas estiman que el PBI argentino crecerá entre 3,5% y 4% en 2026, consolidando una recuperación económica más allá de caídas mensuales puntuales.
Así, los datos muestran que la baja de febrero estuvo directamente vinculada al paro de la CGT y a la menor cantidad de días hábiles, mientras que la tendencia general de la economía continúa en expansión.