La economía argentina vive un hito histórico bajo la administración de Javier Milei. En los últimos meses, el peso argentino ha logrado una fortaleza inédita, alcanzando registros que no se veían desde el año 2017. Esta notable recuperación es el resultado directo de una política de estabilidad cambiaria, intervenciones estratégicas y un modelo que prioriza el ingreso de divisas genuinas a través de la libertad de mercado y el fomento de las exportaciones.
En términos generales, la consolidación del Súper peso se sustenta en cifras contundentes proporcionadas por los principales analistas del mercado. Según la consultora LCG, la calma cambiaria es total: “la depreciación del tipo de cambio oficial fue de apenas 0,8% (comparando promedios mensuales) y una variación similar en el CCL del 0,3%”.

Más impresionante aún es la evolución del ITCRM (Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral), que acumuló una apreciación del 0,4% en el mes, escalando al 6,4% si se compara con el primer trimestre y a un robusto 11,3% respecto a los promedios de diciembre del año anterior. Esto demuestra una apreciación real sostenida frente a una inflación que, aunque heredada, no ha logrado quebrar la firmeza de la moneda local.
Descendiendo a los detalles técnicos de esta victoria económica, el informe de IOL ratifica que la tendencia de apreciación se mantuvo firme durante todo el primer semestre de 2026. Con una inflación acumulada superior al 13%, el dólar oficial perdió un 3,7% de su valor nominal, lo que se traduce en un peso cada vez más fuerte y respetado.
El propio Banco Central (BCRA), bajo la conducción de Santiago Bausili, confirmó en su informe de política monetaria que el TCRM retornó a niveles similares a los de 2017, una era previa a las crisis cambiarias del pasado, con la diferencia de que hoy contamos con un superávit energético estructural gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

La estrategia diseñada por el Ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, ha sido quirúrgica. A través de lo que algunos denominan una “flotación sucia”, el Gobierno ha utilizado intervenciones puntuales y la absorción de pesos para evitar saltos bruscos. Delphos Investment destaca que el régimen actual combina “ventas en el mercado spot y operaciones con futuros”, logrando que el dólar oficial baje de 1457∗∗a∗∗1403 en lo que va del año, mientras que el CCL se mantiene estable cerca de los $1487.









