El sindicalista kirchnerista Pablo Moyano sorprendió a todos hoy al rechazar abiertamente la incorporación de la inteligencia artificial en el ámbito laboral en Argentina, a pesar de reconocer que se trata de un proceso difícil de detener.
Durante una entrevista en un programa radial de FM Futurock, el referente del sindicato de Camioneros expresó su rechazo al avance de la tecnología.
“Bueno, nosotros lo rechazamos, por supuesto. Nadie puede estar eh o dudar que es el avance que se viene, ¿no? En algunas empresas de logística de nuestra actividad están apareciendo robots o nueva metodología de trabajo”, sostuvo.
Las declaraciones reflejan una postura crítica frente al desarrollo tecnológico, en un contexto global donde la automatización avanza de manera sostenida, impulsando el crecimiento económico y el bienestar.
El dirigente remarcó que la prioridad de su sector es evitar la pérdida de empleos, aunque eso signifique defender un modelo más ineficiente: “Lo que no hemos permitido es despidos de trabajadores, pero bueno, es un avance que no sé cómo se va a poder llegar a frenar, ¿no? El tema es que no impacte en el trabajo".
"En Europa ya hasta camiones están eh sin chofer. Es una locura que uno pensaba que no iba a llegar a nuestro país. Pero lamentablemente, bueno, será cada organización gremial cómo defenderá a sus trabajadores”, advirtió.
Pablo y Hugo Moyano.
Las palabras del sindicalista se producen en un escenario donde la Inteligencia Artificial se consolida como una herramienta clave para mejorar la productividad y transformar industrias enteras, lo que contrasta con las posturas que buscan limitar su implementación por temor a sus efectos laborales.
Además del debate tecnológico, el dirigente apuntó contra la interna del peronismo. “Lamentablemente están ocupados, en el PJ, en internas baratas que no le sirven a nadie. Hoy no veo que la gente en estos momentos se vuelva o a enamorar o a esperar una figura que nos saque de este desastre que nos está dejando Milei”, concluyó.
Las declaraciones de Moyano exponen no solo la resistencia de sectores sindicales frente a la innovación tecnológica, sino también las tensiones internas del kirchnerismo dentro del ámbito político.