Caputo aseguró que el Súper RIGI busca atraer inversiones para desarrollar industrias novedosas como el refinamiento de cobre, baterías de litio, autos eléctricos, data centers, fertilizantes, energía solar, turbinas eólicas y la industrialización del agro, la pesca y el uranio.
El Gobierno nacional, bajo la conducción estratégica del presidente Javier Milei, se prepara para transformar la matriz productiva del país mediante el envío al Congreso del proyecto de ley del Súper RIGI. En una contundente conferencia de prensa, el Ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que este nuevo régimen de incentivos a las grandes inversiones es la pieza clave para atraer capitales que hoy no tienen presencia en el territorio nacional. "Estamos hablando de una inversión que puede ser de USD 20 mil o USD 30 mil millones", sentenció Caputo, subrayando que esta medida ubicará a la Argentina "al tope de la lista a la hora de decidir para estas empresas en dónde finalmente invertir".
El objetivo central del Súper RIGI es profundizar la industrialización de los recursos naturales y captar sectores que actualmente son inexistentes en la Argentina. "Estoy pensando en la idea de un super RIGI que implique todavía más beneficios impositivos para lograr una mayor industrialización de lo que son nuestros recursos", explicó el ministro. Entre las industrias estratégicas que el Gobierno busca radicar se encuentran la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, la cadena de valor del uranio, la elaboración de fertilizantes y la producción industrial derivada de la pesca y la forestación.
En el detalle técnico, el régimen ofrece condiciones de competitividad demoledoras frente a la región:
Reducción del Impuesto a las Ganancias: La tasa para las empresas adheridas será de tan solo el 15%, una diferencia abismal comparada con el 25% que contempla el RIGI vigente.
Amortización Acelerada: Se permitirá deducir el 60% de la inversión en el primer año, un 20% en el segundo y el restante 20% en el tercer año, optimizando drásticamente el flujo de fondos inicial.
Carga Arancelaria Cero: El esquema garantiza la exención total de aranceles para la importación de insumos y bienes necesarios para la producción, eliminando las trabas burocráticas y las "zonas grises" de las nomenclaturas actuales. Asimismo, se establece un arancel 0% a las exportaciones, liberando a los productores de las garras de las retenciones.
Para blindar la inversión de la voracidad fiscal de los distritos locales, el Súper RIGI impone un límite infranqueable: las provincias que adhieran no podrán cobrar Ingresos Brutos por encima del 0,5%. Además, se prohíbe explícitamente el cobro de tasas municipales calculadas sobre las ventas, las cuales el ministro calificó como un impuesto encubierto más que una contraprestación.
El tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, validó la lógica del proyecto al señalar que "los márgenes de rentabilidad de ciertas industrias emergentes —refinamiento de cobre, baterías de litio, data centers, paneles solares, fertilizantes, forestación, cadena del uranio, entre otras— no resultaban suficientemente atractivos bajo ese esquema [el RIGI original]. El Súper RIGI apunta a resolver esa brecha".
Javier Milei y Luis Caputo
Finalmente, Luis Caputo enfatizó que el proyecto será enviado al Congreso la próxima semana, tras definir los montos mínimos de inversión durante este fin de semana. Este plan, de carácter federal y largo plazo, promete generar "una gran cantidad de empleo para todos los próximos años" y consolidar una mayor recaudación que, eventualmente, permitirá "continuar con el proceso de baja de impuestos para toda la economía, para todos los argentinos". Con el Súper RIGI, el gobierno de Javier Milei no solo busca transformar la economía actual, sino dejar un legado de prosperidad para las próximas décadas