En un movimiento histórico que marca un antes y un después en la fiscalización del deporte nacional, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), liderada por Andrés Vázquez, ha formalizado una contundente ampliación de denuncia penal contra la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El organismo recaudador acusó directamente a Claudio “Chiqui” Tapia y a su principal operador, Pablo Toviggino, de liderar una “asociación ilícita fiscal” diseñada para el desvío de capitales y la evasión sistemática de impuestos mediante el uso de facturas falsas.
Esta presentación judicial, radicada ante el juzgado penal económico del juez Diego Amarante, no es un hecho aislado. Se suma a una investigación preexistente donde la AFA ya era observada por la presunta apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social por una cifra que hiela la sangre: cerca de 19 mil millones de pesos. En esta nueva instancia, la ARCA detectó maniobras adicionales por un perjuicio fiscal total de $289.336.519,66, consolidando la tesis de que existe una “estructura organizada destinada a cometer delitos tributarios mediante facturación falsa”.

La investigación, que abarca el período comprendido entre 2023 y 2025, ha puesto al descubierto un “ardid tendiente a encubrir los verdaderos destinatarios del dinero”. El organismo detectó que la AFA desplegó un esquema de contratación con proveedores que carecen de “capacidad económica, financiera y operativa”, funcionando meramente como "usinas" de comprobantes apócrifos para justificar gastos inexistentes y reducir la carga tributaria de manera fraudulenta.
La denuncia no se limita a Tapia y Toviggino; el cerco judicial se extiende al secretario Víctor Blanco Rodríguez, al dirigente Cristian Malaspina y al director general Gustavo Lorenzo.
El modus operandi de esta supuesta organización delictiva incluía una sofisticada etapa de ocultamiento financiero. Según el escrito, el 77,11% de los pagos investigados fue realizado mediante cheques, mientras que apenas el 22,89% se canalizó por transferencias bancarias.
Para la ARCA, este uso masivo de cheques con múltiples endosos sucesivos buscaba deliberadamente la “ruptura de la cadena de pagos”, dificultando que la justicia pueda identificar a los beneficiarios finales de los fondos.
Se detectó que estos valores terminaron siendo utilizados para operaciones totalmente ajenas al fútbol, como la compra de hacienda informada por BLD SA o la adquisición de carne vacuna declarada por el Frigorífico Rioplatense.

La lista de empresas utilizadas en este esquema de evasión es extensa y revela la magnitud de la maniobra. Un primer grupo de firmas bajo la lupa incluye a Construcciones Far West SRL, Maxstore SA, Meroka SRL, Luicom SA, Holdembrog SA, Consultek Consultora y Servicios SRL, Belesan SAS, Albamonte Construcciones SRL, Logistic Winter SRL, Central Hotel SRL, e Inapey SA. Un segundo grupo, detectado mediante cruces de facturación electrónica, señala a Alianza Producciones SA, Xmart Solutions SRL, Capadoccia SRL, Prussian Blue SRL, Nuevo Expreso San Ignacio SRL, GYE Turismo SRL, Abidan SA, MB Canning y Ultrecht SRL. La mayoría de estas sociedades figuraban como “no confiables”, con domicilios inexistentes, sin empleados ni maquinaria acorde a lo facturado.
La ARCA ha presentado un desglose quirúrgico del fraude mensual durante el último año, demostrando que la evasión no fue un error, sino un sistema:
Marzo de 2024: $14.540.664,95
Abril de 2024: $11.930.157,82








