Estados Unidos decidió no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en su forma actual, una determinación que obliga a los tres socios norteamericanos a iniciar una nueva etapa de revisiones y negociaciones sobre el futuro del principal acuerdo comercial de la región. La decisión, anunciada por la administración del presidente Donald Trump, no implica el fin inmediato del pacto, pero sí abre un proceso de revisión anual que podría extenderse durante la próxima década.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó la decisión tras la reunión virtual celebrada el 1 de julio entre los tres países, en cumplimiento del mecanismo de revisión previsto por el propio tratado.
''De conformidad con el acuerdo, Estados Unidos, México y Canadá se reunieron virtualmente para discutir el funcionamiento del T-MEC. Estados Unidos no aceptó renovar el acuerdo en su forma actual. Como resultado, el T-MEC no ha sido renovado'', señaló Greer en un comunicado.
La fecha marcaba un momento decisivo para el acuerdo, ya que el mecanismo de revisión sexenal establece que, seis años después de su entrada en vigor, los tres gobiernos deben decidir si extienden automáticamente su vigencia hasta 2042. Al no existir consenso, el tratado permanecerá vigente hasta 2036, pero quedará sujeto a revisiones anuales y a un proceso continuo de negociación durante los próximos diez años.

Funcionarios de la Casa Blanca explicaron que todas las disposiciones del T-MEC seguirán aplicándose mientras continúen las conversaciones. Sin embargo, dejaron claro que la administración considera que el acuerdo necesita cambios profundos para responder a los intereses comerciales de Estados Unidos.
Según uno de los altos funcionarios que participó en la reunión con la prensa, el tratado no cumplió uno de los principales objetivos del presidente Donald Trump: reducir el déficit comercial estadounidense. El funcionario añadió que Washington también mantiene preocupaciones sobre el acceso de los productos estadounidenses a los mercados de Canadá y México, por lo que considera necesario renegociar varios capítulos del acuerdo.
Trump ya había adelantado esta posición durante el mes de junio, cuando afirmó que prefería no renovar el tratado que él mismo impulsó durante su primer mandato para reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA).














