Debido a la cantidad abrumadora de pruebas en su contra, el asesino Luigi Mangione se declaró culpable este viernes en la justicia federal por cargos de acoso e intimidación, y admitió públicamente ante la jueza de la causa haber asesinado al empresario de seguros de salud Brian Thompson en las calles de Manhattan en diciembre de 2024.
"Le disparé al señor Thompson en Manhattan. Sabía que mis actos le provocarían temor de muerte o de sufrir lesiones graves. Tenía claro que lo que estaba haciendo era ilegal", declaró Mangione, exestudiante de la Universidad de Pensilvania, ante la magistrada.
El acusado espera que la jueza Margaret M. Garnett no le imponga la pena máxima de prisión perpetua, luego de que la Justicia descartara meses atrás la posibilidad de la pena de muerte. La audiencia de sentencia quedó programada para el 18 de diciembre.
Mangione, de 28 años, estaba imputado en el fuero federal y en el estatal. Al haber reconocido su culpabilidad en la jurisdicción federal, resta definir su situación en los tribunales estatales de Nueva York, donde el juicio oral está previsto para el próximo mes.
La jugada judicial del ídolo de los militantes de izquierda es clara: con esta declaración de culpabilidad, busca que la jueza federal le imponga una condena reducida que no sea la perpetua y, al mismo tiempo, intenta anular el proceso paralelo en la justicia estatal apelando a las normas de Nueva York contra el doble juzgamiento.
Al tomar la palabra ante el tribunal, Mangione justificó el ataque como el desenlace de años de dolores crónicos derivados de una severa lesión en la columna. Detalló además cómo rastreó la sede de la convención anual de la empresa e ingresó haciéndose pasar por un inversor para obtener información, y confirmó que ejecutó a Thompson con un arma fabricada en una impresora 3D.