El gobierno del presidente Donald Trump se prepara para escalar de forma drástica su campaña de "Furia Económica" contra el régimen terrorista iraní, con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declarando que la semana que viene se lanzará un nuevo paquete de medidas.
El funcionario agregó que la iniciativa alcanzará un nivel "nunca antes visto en la historia del aislamiento económico", en combinación con un bloqueo naval estadounidense diseñado para paralizar por completo la actividad comercial en los puertos iraníes.
"Vamos a aplicar sanciones inéditas en materia de asfixia económica sobre un país", aseguró Bessent. "Hace un año, en marzo del 25, el presidente me dio la orden de aplicar la máxima presión sobre el régimen iraní, y desde el Tesoro lo hicimos", remarcó el jefe del Tesoro.
Hasta el momento, Washington ha ido detrás de las "cuentas bancarias, billeteras de criptomonedas y activos en todo el mundo" de los líderes del régimen y la estructura estatal. Uno de los bancos más importantes del país quebró a fines del año pasado, lo que obligó a la dictadura a emitir moneda sin respaldo, disparando la inflación y deteriorando aún más la economía local.
Scott Bessent.
"Pasamos de la Furia Épica a la Furia Económica", sintetizó Bessent. "Por mandato del presidente, subimos la apuesta una vez más [...] Será un aislamiento económico histórico sumado al bloqueo constante en el estrecho de Ormuz para impedir que entre o salga un solo barco de los puertos iraníes", continuó.
La hoja de ruta de Trump para derrotar al país de los ayatolás parece ser la siguiente: estrechar el cerco económico, sostener el bloqueo naval el tiempo que sea necesario, normalizar el flujo energético en el Golfo y mantener una capacidad de fuego abrumadora por si Teherán decide responder.
"Tengo la certeza de que esto va a terminar con Estados Unidos fortalecido, con un Irán sin bombas atómicas y con un estrecho de Ormuz donde el precio del gas y del petróleo vuelva a ser estable para los norteamericanos", concluyó el vicepresidente JD Vance.
El gobierno de Trump asfixiará económicamente al régimen islámico de forma nunca antes vista.