El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles un memorando de entendimiento (MOU) con Irán que prácticamente pone fin al conflicto entre ambos países y establece un nuevo marco para supervisar el nefasto programa nuclear iraní. La Casa Blanca confirmó que el acuerdo ya entró en vigor tras la firma de Trump y del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, marcando un punto de inflexión en una de las crisis más peligrosas para la estabilidad de Medio Oriente en los últimos años.
La administración Trump publicó además el texto completo del memorando, desmintiendo versiones difundidas por algunos medios que aseguraban que Washington planeaba destinar hasta 300.000 millones de dólares para apoyar económicamente a Irán. El documento deja claro que Estados Unidos no realizará inversiones directas en el país persa, sino que permitirá la llegada de capital extranjero si Teherán cumple con los compromisos establecidos.
Trump rechazó de manera categórica las informaciones sobre un supuesto fondo multimillonario. Durante una conferencia de prensa en el marco de la cumbre del G-7 en Francia, afirmó que Estados Unidos ''no está invirtiendo ni diez centavos'' en Irán y aseguró que tampoco ha solicitado a sus aliados árabes que financien un programa de ayuda para el régimen iraní.

El mandatario sostuvo que el acuerdo representa una oportunidad para evitar una escalada militar de consecuencias impredecibles, aunque dejó claro que Washington mantendrá una postura firme frente a cualquier incumplimiento. Trump advirtió que el memorando no constituye un cheque en blanco para Teherán y señaló que Estados Unidos responderá con contundencia si Irán viola sus obligaciones.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la reducción de las tensiones en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. Trump aseguró que el paso marítimo volverá a operar con normalidad en los próximos días, una noticia que fue recibida positivamente por los mercados internacionales.
Los precios del petróleo han registrado una fuerte caída desde que Washington y Teherán anunciaron el lunes un marco de alto el fuego. El barril de crudo descendió por debajo de los 80 dólares por primera vez desde marzo, reflejando la confianza de los inversores en una disminución del riesgo geopolítico.

La normalización del tránsito marítimo también quedó reflejada en informes de inteligencia comercial que muestran el movimiento de petroleros iraníes sancionados a través del Estrecho de Ormuz, una señal de que ambas partes están avanzando hacia una implementación práctica de los compromisos alcanzados.










