El senador republicano Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump en el Congreso de Estados Unidos, falleció el sábado a los 71 años tras sufrir una enfermedad descrita únicamente como ''breve y repentina'', según la información proporcionada por su oficina.
La ausencia de una explicación oficial sobre las causas de su muerte ha generado una fuerte conmoción política y numerosos interrogantes, ya que hasta el momento no se han revelado detalles médicos que permitan esclarecer qué ocurrió durante sus últimas horas de vida.
La oficina del legislador por Carolina del Sur confirmó el deceso mediante un comunicado difundido el domingo por la mañana. En el mensaje, el equipo de Graham informó que el senador murió durante la noche del sábado y solicitó privacidad para su familia mientras atraviesa este difícil momento. Sin embargo, el comunicado evitó precisar la causa del fallecimiento, lo que alimentó la incertidumbre en torno a las circunstancias de su muerte, llevando grandes sospechas a la participación de actores como Rusia e Irán en su deceso.

De acuerdo con la información difundida por medios estadounidenses, los servicios de emergencia acudieron alrededor de las 20:30 del sábado a la residencia del senador luego de recibir una llamada alertando que una persona sufría intensos dolores en el pecho. Según registros de las comunicaciones de emergencia, los paramédicos iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar después de que Graham sufriera un paro cardíaco aproximadamente treinta minutos más tarde.
Posteriormente, el legislador fue trasladado de urgencia al Hospital de la Universidad George Washington, donde finalmente se confirmó su fallecimiento. Hasta el momento, las autoridades sanitarias no han informado qué provocó el colapso ni si el senador padecía alguna enfermedad preexistente que pudiera explicar el desenlace.














