El gobernador ultrademócrata de Minnesota, Tim Walz, defendió públicamente su decisión de indultar a un indocumentado de origen laosiano que fue condenado por violar a una niña de 10 años para poder así salvarlo de la deportación.
Tou Lue Vang, un inmigrante ilegal de 42 años por quien pesaba una orden de deportación por haber cometido un crimen aberrante, recibió un indulto de la Junta de Indultos de Minnesota el 10 de junio. Afortunadamente, el gobierno de Trump intervino el pasado viernes, revocándole el estatus legal a Vang y deportándolo a su país de origen, Laos.
El excompañero de fórmula de Kamala Harris criticó esta decisión y quiso exculpar al pedófilo. "¿Eso nos hizo más seguros?", declaró el político demócrata a la prensa local. "¿Hizo que los niños que quedaron atrás estuvieran en una situación más estable? ¿Mejoró la idea de que no todos deberíamos ser juzgados por nuestro peor día?", añadió.
El gobernador demócrata de Minnesota defendió a un violador pedófilo: "No podemos ser juzgados por un mal día"
Gracias a la intervención de Trump, a Walz le falló el operativo
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció la deportación de Vang el viernes y declaró a Fox News: "Los estadounidenses nunca deberían vivir con el temor de que depredadores sexuales extranjeros, protegidos de la deportación por sus propios funcionarios electos, puedan poner en peligro a ellos o a sus hijos".
"Por eso puse fin a su estatus legal en Estados Unidos", continuó Rubio. "Vang ya fue expulsado de nuestro país y nunca volverá a representar una amenaza para ningún estadounidense", sentenció el alto funcionario del gobierno de Trump.
Vang, que ingresó a los Estados Unidos de forma ilegal en 1994 y obtuvo su estatus legal gracias a una gestión del gobierno de Clinton, admitió haber abusado sexualmente en repetidas ocasiones a una menor de 10 años entre el 2002 y el 2004. Fue arrestado por las autoridades y sentenciado a una década en prisión, una condena que ocasionó que pierda su estatus legal y quede sujeto a una orden definitiva de deportación.
Según Walz, Vang merecía ser indultado y reintegrado a la sociedad debido a que, entre otros factores, su víctima apoyaba su liberación y el fiscal general Keith Ellison, un demócrata radical, aprobó la medida.
El inmigrante ilegal fue aprehendido y luego deportado por el ICE de Trump.