Un buque de carga con bandera de Gambia quedó inmovilizado en el Golfo de Omán después de que fuerzas estadounidenses atacaran su sala de máquinas con un misil Hellfire, en un nuevo episodio de tensión marítima relacionado con las restricciones impuestas por Washington al comercio con el régimen terrorista de Irán.
La embarcación, identificada como M/V Lian Star, navegaba hacia un puerto iraní cuando fue interceptada por efectivos estadounidenses encargados de supervisar el cumplimiento del bloqueo naval establecido en la región. Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la tripulación del carguero ignoró más de 20 advertencias transmitidas por radio antes de que se ordenara la intervención.
De acuerdo con la versión estadounidense, los intentos de comunicación se prolongaron durante varias horas y buscaban persuadir al capitán para modificar su rumbo o detener la navegación. Sin embargo, al no obtener respuesta, una aeronave desplegada en la zona disparó un misil de precisión contra la sala de máquinas del buque.
Las fuerzas armadas de los Estados Unidos inutilizaron un buque carguero que intentaba atravesar el bloqueo y comerciar con el régimen iraní
El impacto inutilizó los sistemas de propulsión del Lian Star y provocó que la embarcación perdiera su capacidad de maniobra. Las autoridades estadounidenses indicaron que el ataque fue diseñado para neutralizar el buque sin poner en riesgo a la tripulación, y señalaron que no se registraron heridos entre los marineros.
CENTCOM sostuvo que la acción se realizó de acuerdo con las reglas de enfrentamiento vigentes y después de agotar todos los mecanismos de comunicación disponibles. Según el comando militar, la medida buscó impedir una posible violación de las restricciones marítimas establecidas en torno a los puertos iraníes.
El incidente forma parte de una campaña de vigilancia y control que Estados Unidos mantiene en las aguas cercanas al Golfo de Omán y el Estrecho de Ormuz. Desde el inicio de la operación, las fuerzas estadounidenses han incrementado la supervisión sobre embarcaciones consideradas sospechosas de participar en actividades comerciales vinculadas con la dictadura de Irán.
Fuentes militares señalaron que el Lian Star es la quinta embarcación inmovilizada desde la puesta en marcha de estas medidas. Además, más de un centenar de barcos habrían sido advertidos o redirigidos para evitar su ingreso a áreas sujetas a restricciones.
El CENTCOM aseguró que las acciones militares fueron llevadas a cabo mediante las reglas de enfrentamiento vigentes
La operación se desarrolla en un contexto particularmente delicado debido a la vigencia de un alto el fuego entre Washington y Teherán. Aunque los enfrentamientos directos han disminuido, ambas partes mantienen una intensa actividad militar y de vigilancia en una región considerada estratégica para el comercio internacional.
El escenario se ha vuelto aún más complejo por la situación en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del planeta. Antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas comercializado a nivel mundial transitaba por este paso, que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico.
Las autoridades iraníes han reforzado recientemente sus controles sobre la zona y sostienen que poseen plena autoridad para regular el tránsito marítimo. Teherán anunció nuevas normas para la navegación comercial y publicó mapas que delimitan las áreas bajo su jurisdicción operativa.
El Estrecho de Ormuz mantiene una importancia crítica para el comercio marítimo a nivel global
Según el gobierno iraní, los buques mercantes y petroleros deben respetar corredores específicos de navegación y obtener autorizaciones para determinadas maniobras. Las autoridades también afirmaron que las medidas buscan mejorar la seguridad y proteger el medio ambiente marino.
Sin embargo, Estados Unidos y otros actores internacionales observan con preocupación cualquier restricción que pueda afectar la libre circulación por una vía considerada esencial para los mercados energéticos globales. Analistas advierten que cualquier alteración significativa en el tránsito por Ormuz podría tener consecuencias inmediatas sobre los precios internacionales del petróleo y las cadenas de suministro.
Teherán ha advertido que responderá a cualquier intento de interferencia militar extranjera en la gestión del estrecho y ha señalado que considerará objetivos legítimos a quienes desafíen sus disposiciones. Estas declaraciones han incrementado la preocupación por la posibilidad de nuevos incidentes en una zona donde operan simultáneamente fuerzas navales de varias potencias.
El gobierno de Donald Trump anunció recientemente importantes avances en un acuerdo con el régimen iraní