En las elecciones de medio término que se vienen, la Casa Blanca revisará voto por voto para frenar el fraude de los indocumentados en los padrones electorales.
Luego de la explosiva cadena nacional del presidente Donald Trump, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, anunció que su departamento llevará a cabo una investigación en busca de inmigrantes ilegales que figuren en los padrones electorales y quieran votar en las próximas elecciones legislativas.
Anoche, Trump expuso las vulnerabilidades del sistema electoral norteamericano, que se encuentra comprometido por una infiltración china que las principales agencias de inteligencia del país le ocultaron durante su primer mandato. En su discurso, el mandatario también reveló que más de 250.000 ciudadanos extranjeros están ilegalmente registrados para votar en los comicios federales.
El equipo de seguridad del DHS y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) están trabajando en un plan que será lanzado en los próximos 30 días para actualizar la infraestructura electoral. Mullin señaló que este programa ayudará a los estados a garantizar la integridad electoral y remarcó que el gobierno está buscando que el pueblo estadounidense vuelva a confiar en el sistema de votación.
Mullin lidera el Departamento de Seguridad Nacional.
Se imputará penalmente a los extranjeros que quieran votar ilegalmente
El DHS también revisará los registros electorales para encontrar a inmigrantes ilegales, personas fallecidas o cualquier otro ciudadano que no esté habilitado para sufragar que de alguna manera haya emitido un voto. "Tener una identificación Real ID no prueba la ciudadanía ni otorga el derecho al voto. Para votar, hay que ser ciudadano estadounidense y cumplir con los requisitos legales", subrayó Mullin.
"Antes y después de la elección, vamos a auditar todos los registros electorales buscando inmigrantes ilegales y personas inhabilitadas, incluyendo a aquellos que de alguna forma figuren votando a pesar de estar muertos", enfatizó el funcionario.
"Si estás de forma ilegal en el país e intentaste votar, o si intentaste votar ilegalmente por otra persona, te vamos a encontrar y te vamos a procesar", sentenció. "Tanto el registro electoral ilegal como el voto ilegal conllevan penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 250.000 dólares", agregó el jefe del DHS.
Por último, Mullin advirtió que si los estados se niegan a cooperar con el gobierno federal en esta materia —como viene pasando con los estados que cuentan con una administración demócrata— su departamento relevará los registros electorales uno por uno para perseguir a los infractores protegidos.
Anoche, Trump brindó un histórico mensaje a la nación.