Estados Unidos intensificó este lunes sus medidas de control sanitario y fronterizo ante la expansión de un brote de Ébola en África central, luego de confirmarse el contagio de un ciudadano estadounidense que estuvo expuesto al virus durante labores en la República Democrática del Congo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la situación como una emergencia sanitaria internacional, lo que activó una respuesta coordinada entre agencias estadounidenses y organismos internacionales.
El gobierno del presidente Donald Trump ordenó al Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) implementar restricciones temporales de ingreso al país para ciudadanos no estadounidenses que hayan transitado en los últimos 21 días por la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur. La medida fue adoptada bajo el Título 42 de la ley de salud pública y tendrá una vigencia inicial de 30 días, con excepciones para personal diplomático, militar y sus familias.
La decisión fue presentada por la administración como una acción preventiva de seguridad sanitaria nacional, destinada a reducir el riesgo de propagación del virus en territorio estadounidense. En paralelo, la embajada de Estados Unidos en Kampala suspendió temporalmente los servicios de visado, mientras se revisan los protocolos para solicitantes procedentes de regiones afectadas.














