Las tropas estadounidenses desplegadas en determinadas zonas de defensa a lo largo de la frontera sur pueden tener autoridad para realizar arrestos, según una nueva opinión jurídica del Departamento de Justicia que respalda una pieza clave de la estrategia fronteriza del presidente Donald Trump.
La opinión, elaborada por la Oficina de Asesoría Legal (OLC) y publicada el 14 de agosto, concluye que los militares no violan la ''Ley Posse Comitatus'' al arrestar a personas sospechosas de cometer delitos dentro de una Área de Defensa Nacional designada.
La legislación federal generalmente limita la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de aplicación de la ley dentro de Estados Unidos. Sin embargo, la OLC determinó que esas restricciones no impiden que los militares desempeñen determinadas funciones relacionadas directamente con la protección de instalaciones y propiedades de Defensa.
El dictamen proporciona así un nuevo respaldo jurídico a la política de Trump de utilizar a las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad fronteriza y dificultar los cruces ilegales.













