Que el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, se dirija a Pekín junto con el presidente Donald Trump a pesar de estar bajo sanciones chinas ha sido posible gracias a un "cambio" de nombre.
Rubio, que visita China por primera vez, fue sancionado por el régimen comunista que gobierna el país asiático por defender los derechos humanos en dos ocasiones diferentes. Pero el Partido Comunista de China (PCCh) encontró una solución diplomática después de que Trump nombrara para su segundo gobierno al ex senador de Florida como su secretario de Estado.














