Tras más de 21 horas de conversaciones en Pakistán -las negociaciones directas de más alto nivel entre EEUU e Irán desde la Revolución Islámica de 1979-, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó de manera tajante que el régimen iraní se negó a aceptar las demandas fundamentales y las líneas rojas estadounidenses.
"Hemos estado en esto durante 21 horas y hemos tenido una serie de discusiones sustantivas con los iraníes. Esa es la buena noticia", detalló Vance. "La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Y creo que esa es una noticia mucho peor para Irán de lo que lo es para los Estados Unidos de América".












