El Departamento de Estado tuvo que intervenir de urgencia para cancelar el encuentro entre una funcionaria marxista de Mamdani y un oficial del régimen iraní.
Una alta funcionaria del gobierno del alcalde comunista de Nueva York, Zohran Mamdani, intentó reunirse con el embajador del régimen iraní ante las Naciones Unidas y fue frenada por la administración Trump.
La comisionada Ana María Archila, titular de la Oficina del Alcalde para Asuntos Internacionales, tenía programado encontrarse con el funcionario del régimen islámico, Amir-Saeid Iravani, el pasado 7 de julio a las 11 de la mañana. Según informó el medio City Journal, al encuentro también tenían previsto asistir otros dos altos cargos de Mamdani.
El Departamento de Estado de Trump se enteró de la cita y debió intervenir de urgencia para que fuera cancelada. Posteriormente, las autoridades federales se reunieron con el gobierno municipal para "aclarar las conductas aceptables" ante este tipo de conflictos. Por su parte, Mamdani negó tener conocimiento del encuentro programado, mientras que su oficina se limitó a declarar que "esta reunión no se llevó a cabo y no se llevará a cabo".
Mamdani eligió hacerse el desentendido sobre este encuentro.
La aliada de Mamdani no tiene experiencia diplomática
Archila es una militante de extrema izquierda con nula experiencia en el ámbito diplomático, que recibió este importante cargo en asuntos internacionales como una recompensa política. Aunque el alcalde se haya lavado las manos al destaparse el escándalo, lo cierto es que ha llenado su gestión de cuadros ideológicos como este.
De hecho, la oficina de Asuntos Internacionales ya había sido descubierta impulsando una directiva interna que venía del propio Mamdani y que ordenaba al personal priorizar el compromiso diplomático con funcionarios extranjeros alineados con la ideología de izquierda.
Afortunadamente, la Casa Blanca detectó a tiempo esta operación clandestina y le puso fin rápidamente. En EEUU y en cualquier país donde sus instituciones funcionen correctamente, las autoridades municipales no pueden llevar a cabo una política exterior propia con naciones en conflicto sin consultar previamente con la diplomacia nacional, más aún tratándose de Irán, un Estado designado y sancionado por ser patrocinador del terrorismo.
Ana María Archila, la funcionaria comunista de Mamdani que quiso reunirse con el régimen de Irán.