Estados Unidos y Nigeria firmaron un acuerdo para ampliar la inversión estadounidense en el sector minero nigeriano, una iniciativa que refuerza la estrategia de la administración de Donald Trump para construir cadenas de suministro más seguras y diversificadas de minerales críticos y tierras raras.
El pacto fue firmado este jueves en Nueva York, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, por el ministro nigeriano de Minerales Sólidos, Dele Alake, y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau. El marco busca facilitar inversiones estadounidenses en un sector cuyos recursos son estimados por el gobierno nigeriano en unos 700.000 millones de dólares.
El acuerdo contempla cooperación en datos geológicos y exploración, desarrollo y procesamiento de minerales, infraestructura y capacitación técnica. La intención es convertir el marco bilateral en proyectos concretos, inversiones y asociaciones empresariales durante los próximos meses.
El gobierno de Trump firmó un acuerdo con Nigeria para aumentar el suministro de los minerales críticos
El pacto representa una pieza más de la estrategia impulsada por Trump para reducir la dependencia de fuentes concentradas de minerales esenciales para sectores como la tecnología avanzada, la defensa y los sistemas energéticos. La diversificación de proveedores adquiere especial importancia en un mercado global en el que China mantiene una posición dominante en la minería y refinación de tierras raras.
Landau destacó durante la firma que Estados Unidos considera a Nigeria un socio importante y una potencia regional. También afirmó que ambos países han ampliado su cooperación bajo Trump y el presidente nigeriano Bola Ahmed Tinubu, y expresó la intención de Washington de continuar profundizando esa relación económica.
El acuerdo también responde a los intereses de Nigeria. El país africano busca reducir su dependencia de los ingresos procedentes del petróleo y desarrollar una industria minera capaz de generar mayor valor dentro de sus propias fronteras. Alake sostuvo que Nigeria no quiere limitarse a exportar materias primas para que otros países capturen la mayor parte de los beneficios.
El objetivo declarado por Abuja es aumentar el procesamiento local, generar empleos de mayor calidad, desarrollar capacidades técnicas y abrir nuevas oportunidades para empresas nigerianas. La implementación del acuerdo estará orientada precisamente a avanzar en esas áreas.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, aseguró que considera a Nigeria como un socio estratégico
Nigeria cuenta con importantes reservas de estaño, tantalio, bauxita, manganeso, oro, hierro, plomo-zinc y fosfatos, además de minerales considerados estratégicos para las nuevas industrias tecnológicas y energéticas. En junio, el gobierno anunció el descubrimiento de una provincia minera en el estado de Kaduna que contiene depósitos de platino, oro, níquel, cobre, litio y tierras raras. Según las autoridades, los yacimientos presentan concentraciones elevadas de minerales con fuerte demanda internacional.
El potencial de estos recursos convierte a Nigeria en un socio atractivo para la estrategia estadounidense de diversificación. Para Washington, desarrollar nuevas fuentes de minerales críticos puede contribuir a fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro y ampliar las alternativas disponibles para empresas estadounidenses.
Para Nigeria, la llegada de capital y tecnología estadounidenses podría contribuir a transformar un sector minero que todavía se encuentra poco desarrollado en comparación con el potencial de sus reservas. El gobierno de Tinubu pretende utilizar esta cooperación para avanzar en su agenda de diversificación económica e industrialización.
El acuerdo también tiene una dimensión geopolítica. Nigeria restableció en 2024 una asociación estratégica con China, que incluye cooperación comercial, económica, tecnológica y de inversión. La ampliación de los vínculos mineros con Estados Unidos abre ahora otra vía de cooperación para Abuja, mientras Washington busca fortalecer relaciones económicas con países africanos que poseen recursos estratégicos.
El pacto, sin embargo, constituye todavía un marco de cooperación y no garantiza por sí mismo inversiones específicas. El propio Alake señaló que el siguiente paso será identificar proyectos viables, movilizar capital y establecer asociaciones comerciales que produzcan resultados concretos.
El gobierno nigeriano reivindicó a su vez un acuerdo minero con el régimen chino, que incluye cooperación entre ambos gobiernos en distintos ámbitos