El presidente Donald Trump anunció hace algunos minutos que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, una de las mejores funcionarias de su gobierno, dejará su cargo a finales de agosto para pasar más tiempo con su familia.
Leavitt, de 28 años, viene de ser madre por segunda vez y había retomado sus funciones el mes pasado tras estar en licencia por maternidad. Trump la llenó de elogios y la calificó como "una de mis colaboradoras de mayor confianza".
"Karoline será ahora una de mis principales asesoras externas y una voz de gran influencia dentro del Partido Republicano, mientras trabajamos para desafiar a la historia y ganar de manera contundente las elecciones de medio término", escribió el jefe de Estado en sus redes.
"Karoline ha sido una verdadera líder en la Casa Blanca y ha hecho un trabajo fenomenal luchando por la justicia y la libertad desde 2018, incluida nuestra histórica campaña de reelección de 2024", agregó. "Karoline ha sido una de las mejores secretarias de prensa de la Casa Blanca en la historia del cargo", sentenció el mandatario.
Leavitt acompañó a Trump durante toda la campaña presidencial de 2024. Durante esa campaña dio a luz a su primer hijo, Niko. Tres días después, el entonces candidato republicano sufrió un intento de magnicidio al ser baleado durante un acto en Pensilvania por un militante lunático de izquierda.
"He hablado con gran orgullo sobre los numerosos logros históricos de esta administración, y he disfrutado hacer rendir cuentas a los medios liberales y asegurarme de que el pueblo estadounidense escuche la verdad sobre los éxitos del presidente Trump", expresó la funcionario en un comunicado.
"La verdad es que, desde que regresé a la Casa Blanca tras el nacimiento de mi hija, he sentido en mi corazón que no puedo ser la mejor mamá que mis dos hijos pequeños merecen mientras dedico el tiempo, la energía y la atención constantes que exige el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca, y es por eso que finalmente tomé la agridulce decisión de dar un paso al costado", continuó.
Como vocera de la presidencia, Leavitt cortó con el monopolio de los grandes medios de comunicación y le dio acceso a la Casa Blanca a periodistas independientes que le contaban la verdad al público. Para Trump, deja el cargo una "estrella" y el líder republicano asegura: "No creo que nadie haya tenido jamás una mejor secretaria de prensa que Karoline".