Un nuevo episodio de extrema violencia sacudió al este de la República Democrática del Congo cuando terroristas vinculados al Estado Islámico atacaron un velorio en la aldea de Ntoyo, dejando decenas de civiles muertos. Según testimonios recogidos por organizaciones de derechos humanos, los atacantes se hicieron pasar por civiles para mezclarse entre los asistentes antes de iniciar el ataque.
De acuerdo con los relatos, los terroristas, pertenecientes a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), irrumpieron de manera repentina y comenzaron a asesinar a los presentes con armas de fuego y armas blancas. Testigos describieron escenas de extrema violencia: un hombre relató que vio cómo su hermana fue asesinada con un hacha, mientras que otra persona denunció que los atacantes ingresaron a su casa y secuestraron a sus cuatro hijas.

Otro testimonio señala que, tras el ataque, una mujer encontró los cuerpos de sus padres: su padre había sido ejecutado con disparos y su madre atacada con un objeto contundente. “Nunca había visto tantos cuerpos”, declaró a investigadores de Amnistía Internacional, reflejando el impacto del hecho en la comunidad.
El ataque forma parte de una serie de masacres atribuidas a las ADF, un grupo terrorista originado en Uganda que en los últimos años se ha alineado con el Estado Islámico bajo la denominación de Provincia de África Central (ISCAP). Estas milicias han intensificado sus operaciones en el este del Congo, dirigiendo ataques contra poblaciones civiles, en muchos casos de comunidades cristianas.









