El director ejecutivo de Airbus, Guillaume Faury, lanzó una contundente advertencia a Francia y a la Unión Europea sobre el deterioro de la competitividad industrial del continente, al denunciar los elevados costos laborales, energéticos y regulatorios que, según afirmó, están frenando el crecimiento de las empresas europeas frente a competidores de Estados Unidos y China.
Las declaraciones fueron realizadas durante la inauguración de una nueva línea de ensamblaje del ''A321neo'' en Toulouse, una instalación clave para el aumento de la producción del avión más exitoso del fabricante aeronáutico europeo. Sin embargo, el evento estuvo marcado por un fuerte mensaje político y económico que trascendió los anuncios industriales.
Ante trabajadores, directivos y representantes del gobierno francés, incluido el ministro de Transporte, Philippe Tabarot, Faury sostuvo que Europa enfrenta desafíos estructurales que amenazan su capacidad para mantener el liderazgo industrial en sectores estratégicos.
''Cada vez que regreso de Estados Unidos o China me siento muy irritado con Europa, porque somos demasiado lentos y no somos conscientes de los enormes desafíos que enfrentan nuestras industrias'', afirmó el ejecutivo.

El responsable de Airbus identificó tres factores principales que, a su juicio, están debilitando la posición competitiva del bloque europeo: el elevado costo de la mano de obra, los altos precios de la energía y una regulación excesiva que aumenta los gastos operativos de las compañías.
''El costo laboral es muy alto en Francia y Europa. El costo de la energía es más elevado que en Estados Unidos o China y el costo de las barreras regulatorias es absolutamente horrible'', aseguró.
Sus declaraciones reflejan una creciente preocupación dentro de la industria europea por la brecha competitiva con otras grandes economías. Mientras Estados Unidos impulsa programas de incentivos para atraer inversiones industriales y China continúa respaldando estratégicamente a sus fabricantes nacionales, numerosas empresas europeas han advertido sobre las dificultades para expandirse bajo el actual marco regulatorio comunitario.

Faury sostuvo que la cuestión de la competitividad debería convertirse en uno de los temas centrales del debate político de cara a las próximas elecciones presidenciales francesas. Según el ejecutivo, la preservación del liderazgo industrial europeo dependerá de la capacidad de los gobiernos para reducir cargas administrativas, abaratar costos y favorecer la inversión productiva.










