El presidente Juan Jesús Vivas pidió en Bruselas una respuesta más contundente de la Unión Europea tras la llegada masiva de migrantes en julio. Reclama mayor presencia de Frontex, apoyo financiero y un estatus especial para la ciudad.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, llevó este martes a Bruselas la crisis migratoria que atraviesa la ciudad y reclamó a la Unión Europea una respuesta mucho más firme frente a Marruecos. Ante representantes comunitarios y eurodiputados, el dirigente del Partido Popular advirtió que Ceuta se encuentra “al borde del colapso” después de la entrada masiva de alrededor de 80.000 migrantes el pasado 30 de julio.
Vivas acusó a Rabat de mantener una “política de hostigamiento” destinada a presionar y debilitar a la ciudad española. Según el dirigente ceutí, cualquier cooperación entre Europa y Marruecos debe comenzar por el respeto de las fronteras españolas y europeas. “Si cae Ceuta, cae Europa”, afirmó durante una conferencia de prensa en el Parlamento Europeo.
El presidente de Ceuta Juan Jesús Vivas
La dimensión de la crisis explica la preocupación de las autoridades locales. Miles de inmigrantes continúan en Ceuta, incluidos menores no acompañados, mientras la ciudad, que cuenta con unos 83.000 habitantes, debe afrontar las consecuencias humanitarias, sociales y de seguridad derivadas de la llegada masiva.
Vivas planteó además que Ceuta y Melilla reciban un estatus especial dentro de la Unión Europea, adaptado a su condición excepcional de únicas fronteras terrestres de la UE con África. El objetivo sería que Bruselas reconozca los desafíos específicos que enfrentan ambas ciudades y les proporcione mayores recursos y protección institucional.
El pedido llega apenas un día después de que la Audiencia Nacional española abriera una investigación penal sobre la entrada masiva de julio. La jueza María Tardón considera que existen indicios para investigar posibles conductas cometidas desde el exterior que habrían afectado gravemente la integridad territorial española.
Inmigrantes ilegales entrando a Ceuta
Sin embargo, el Gobierno comunista de Pedro Sánchez mantiene una posición diferente. Madrid no ha responsabilizado directamente a Marruecos y continúa considerando a Rabat un socio fundamental a pesar de la entrada de cienos de miles de inmigrantes ilegales. Bruselas mantiene igualmente su cooperación con Marruecos, aunque ya anunció una misión técnica a Ceuta para evaluar la situación.
El desafío para la Unión Europea será ahora decidir si la crisis de Ceuta constituye solamente un problema migratorio español o si debe ser tratada como una cuestión de seguridad de la frontera exterior europea. Para Vivas, la respuesta debe ser inequívoca: reforzar las fronteras antes de que una nueva crisis vuelva a poner a prueba la capacidad de Europa para protegerlas.