Los sectores cocaleros afines al expresidente Evo Morales reforzaron la vigilancia en el Trópico de Cochabamba, donde mantienen protegido al exdictador, y lanzaron una fuerte advertencia contra la Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia. La medida se produce ante la posibilidad de que el Gobierno ejecute un operativo para ingresar en la región y detener a Morales.
Las seis federaciones cocaleras del Trópico aprobaron una serie de resoluciones durante una reunión sindical celebrada este domingo. Entre ellas, establecieron que si efectivos militares o policiales ingresan a la zona con la intención de atacar a Morales o intervenir la vigilia instalada en Lauca Ñ, los dirigentes no garantizarán la seguridad de los agentes.













