El Partido de los Trabajadores (PT) comenzó la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas con un cambio de estrategia. Después de que Flávio Bolsonaro terminara primero en la primera vuelta, Luiz Inácio Lula da Silva decidió intensificar sus críticas al sistema político y, particularmente, al Supremo Tribunal Federal (STF), mientras intenta captar votos entre los más de 33 millones de brasileños que no participaron de la elección.
El elemento más llamativo del nuevo discurso es la decisión de Lula de presentar al propio PT como una fuerza “antisistema”. Durante una reunión con dirigentes de su campaña, el dictador afirmó que Flávio Bolsonaro es “la cara del sistema” a pesar de que su partido esta en control de Brasil.














