Pedro Sánchez anunció este lunes el adelanto de las elecciones generales en España al próximo 29 de noviembre, después de que su Gobierno sufriera una nueva derrota en el Congreso con el rechazo de dos decretos vinculados a la vivienda.
La decisión supone adelantar varios meses unos comicios que, en condiciones normales, debían celebrarse en 2027 y representa un reconocimiento de la extrema dificultad que atraviesa el Ejecutivo socialista para sostener una mayoría parlamentaria estable. El propio Sánchez había reconocido durante el verano que su Gobierno se encontraba en minoría parlamentaria y que necesitaba tejer acuerdos permanentemente con otros grupos.
El golpe definitivo llegó con la votación de los decretos de vivienda, que fueron rechazados con los votos de PP, Vox, Junts y UPN en el caso del primer texto. El segundo tampoco consiguió los apoyos necesarios y terminó evidenciando nuevamente la fragilidad de la mayoría que sostiene a Sánchez.
Una derrota parlamentaria que dejó expuesta la debilidad del Gobierno
Los decretos habían sido presentados por el Ejecutivo como una respuesta a la crisis habitacional y al fuerte impacto social generado por el desahucio de una mujer de 87 años, conocido como el caso de Maricarmen.
Sin embargo, la presión social no fue suficiente para que Sánchez consiguiera los votos necesarios en el Congreso. Junts terminó rechazando los textos pese a las negociaciones mantenidas con el PSOE, mientras que el PP y Vox también votaron en contra.
Desde la oposición se cuestionó que las medidas propuestas por el Gobierno fueran una solución efectiva para el problema de la vivienda. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sostuvo después de la votación que durante la legislatura se había construido menos vivienda nueva y responsabilizó a Sánchez de intentar trasladar a la oposición la responsabilidad por la situación del mercado inmobiliario.
El fracaso parlamentario terminó convirtiéndose así en el detonante de un adelanto electoral que llevaba días sobre la mesa.
Una legislatura marcada por pactos, amnistía y crisis judiciales
El anuncio también llega después de una legislatura particularmente complicada para Sánchez, marcada por su dependencia de fuerzas independentistas como Junts, cuyos siete diputados resultaron decisivos en numerosas votaciones.
La situación parlamentaria se sumó a una serie de controversias judiciales que han afectado al PSOE y al entorno del presidente. La legislatura estuvo atravesada por las investigaciones relacionadas con el caso Koldo y José Luis Ábalos, las pesquisas sobre Santos Cerdán y las causas judiciales que afectan a familiares y personas cercanas a Sánchez.
Uno de los frentes más delicados es el de Begoña Gómez, esposa del presidente, quien fue enviada a juicio oral con jurado popular por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. La Fiscalía, sin embargo, ha mantenido una posición favorable a su absolución, por lo que se trata de un proceso todavía pendiente de resolución.
A esto se sumaron las polémicas derivadas de la amnistía a los dirigentes independentistas catalanes, una de las principales condiciones que permitió a Sánchez construir su mayoría parlamentaria y que generó un fuerte enfrentamiento político y judicial.
Sánchez busca convertir la vivienda en el eje de las elecciones
En su anuncio, Sánchez presentó las próximas elecciones como una disputa entre quienes quieren mantener su proyecto político y quienes, según sus palabras, pretenden llevar a España hacia una “ola ultraderechista”.
El presidente pidió además a los españoles que permitan al Parlamento darle una “mayoría mucho más amplia”, una frase que refleja precisamente el principal problema que sufrió su Ejecutivo durante la legislatura: la imposibilidad de contar con una mayoría propia y la necesidad permanente de negociar con partidos con intereses muy diferentes.
El PSOE pretende ahora convertir la vivienda en uno de los grandes ejes de la campaña y capitalizar el malestar social existente. La estrategia apunta a enfrentar sus propuestas con las de PP y Vox, después de que los tres partidos volvieran a coincidir en el rechazo a los decretos de vivienda.
España irá a las urnas en noviembre
La convocatoria de Sánchez activa un calendario electoral que culminará el domingo 29 de noviembre de 2026. La campaña oficial comenzará el 13 de noviembre y finalizará el 27, mientras que el 28 será la jornada de reflexión.
De esta manera, Sánchez pone fin anticipadamente a una legislatura atravesada por la falta de una mayoría parlamentaria estable, negociaciones permanentes con sus socios y numerosos conflictos políticos y judiciales.
Ahora será el electorado español el que determine la composición del próximo Congreso y, con ella, quién tendrá capacidad para formar Gobierno.