La Corte Suprema de Brasil prohibió este lunes que Flávio Bolsonaro visite a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, durante los próximos 90 días, una medida que se extenderá hasta después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 4 de octubre y que vuelve a colocar al máximo tribunal en el centro de la campaña política para la reelección de Lula da Silva.
La decisión fue adoptada por el juez comunista Alexandre de Moraes luego de que Flávio difundiera públicamente una carta manuscrita que Jair le había entregado durante una visita. En el mensaje, dirigido “a los brasileños”, el expresidente respaldó la candidatura presidencial de su hijo y pidió a sus seguidores que se mantuvieran unidos detrás de su postulación.
Jair Bolsonaro se encuentra preso político del régimen de Lula.
Flávio leyó la carta durante una transmisión en YouTube, una acción que Moraes interpretó como una violación de las restricciones que impiden a Jair expresarse en redes sociales, incluso a través de terceros. Además de suspender las visitas, el supremo comunista otorgó 48 horas a la defensa del exmandatario para explicar la supuesta desobediencia.
El juez también solicitó que la Justicia Electoral investigue si la difusión del texto puede considerarse propaganda anticipada, debido a que la campaña formal todavía no comenzó. De esta manera, una carta de respaldo político terminó derivando en una nueva persecusión judicial contra la familia Bolsonaro y la derecha brasileña.
Alexandre de Moraes, el juez amigo de Lula.
El senador Rogério Marinho denunció que impedir el contacto entre Flávio y su padre durante la campaña representa “una clara interferencia en el juego político”, mientras que Tracy Reinaldet, abogado de la precampaña, advirtió que la resolución acerca a Jair Bolsonaro a una situación de incomunicación.
La resolución se suma a una serie de presiones judiciales contra el flamante candidato y su familia. Eduardo Bolsonaro, otro de sus hijos, fue condenado recientemente a cuatro años y dos meses de prisión, además de recibir una multa y una inhabilitación política de ocho años, en una causa vinculada a su labor política en Estados Unidos.
Eduardo Bolsonaro.
Desde territorio estadounidense, Eduardo denunció que nunca fue citado formalmente y afirmó que se enteró de la condena a través de la prensa. “Cualquier sentencia sin debido proceso es nula”, sostuvo, al tiempo que acusó a Moraes de actuar como “víctima y juez” dentro del mismo proceso.
En ese escenario, Flávio Bolsonaro se consolidó como la principal figura electoral de la derecha para enfrentar a Luiz Inácio Lula da Silva. Su candidatura será oficializada el 25 de julio durante la convención del Partido Liberal en San Pablo, donde contará con el respaldo del presidente Javier Milei.