El Gobierno de Donald Trump lanzó una nueva ofensiva económica contra el régimen de Irán y advirtió que las empresas, bancos e intermediarios que contribuyan a sostener financieramente a Teherán podrían quedar fuera del sistema financiero estadounidense.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó este lunes un nuevo paquete de medidas destinado a cortar las vías de financiamiento del régimen iraní, mientras la guerra permanece estancada tras casi seis meses de conflicto.
“En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado”, afirmó Bessent durante una conferencia de prensa.
El funcionario fue todavía más contundente al advertir a las entidades financieras internacionales que continúen operando con Irán.
“Cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será expulsada del sistema del dólar estadounidense. El reloj acaba de empezar a correr”, aseguró.
Trump endurece la presión económica contra Irán
La nueva estrategia de Washington busca ampliar el alcance de las sanciones estadounidenses más allá de las compañías directamente vinculadas con el régimen iraní.
El Departamento del Tesoro estableció nuevas restricciones sobre cinco sectores considerados estratégicos para la economía iraní: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Según Washington, Teherán utiliza estas áreas para mantener abiertas sus vías comerciales, conseguir divisas y eludir las restricciones internacionales.












