El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reclamó en Bruselas que la OTAN recupere su esencia como una “alianza militar de línea dura”, capaz de disuadir amenazas reales y asumir la defensa convencional de Europa sin depender completamente de Washington.
Durante su llegada a la reunión de ministros de Defensa de la Alianza Atlántica, Hegseth sostuvo que el objetivo de la administración de Donald Trump es impulsar una “OTAN 3.0”, una organización más enfocada en la capacidad militar y menos en agendas políticas alejadas de la seguridad.
“Muchos países están cumpliendo, pero algunos todavía necesitan hacer más, y seremos francos al respecto, tanto en privado como en público”, advirtió el jefe del Pentágono.
La presión de Trump para alcanzar el 5% del PIB en defensa
Hegseth recordó que los 32 miembros de la OTAN asumieron el compromiso de elevar el gasto militar hasta el 5% del Producto Bruto Interno, una meta impulsada por Washington para reforzar la capacidad defensiva de la alianza.
Según el funcionario estadounidense, la Casa Blanca seguirá de cerca el cumplimiento de esos compromisos y no dudará en cuestionar públicamente a quienes se queden rezagados.











