El gobierno de Estados Unidos confirmó que ya destinó 25.000 millones de dólares en la guerra contra Irán. La cifra fue presentada ante el Congreso como parte de una estrategia clara: evitar que el régimen avance hacia el desarrollo de armas nucleares.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió con firmeza la política impulsada por Donald Trump.
Un gasto enfocado en defensa y disuasión
El Pentágono explicó que la inversión se concentró en:
Reposición de municiones estratégicas
Operaciones navales en Medio Oriente
Mantenimiento de fuerzas desplegadas
Reemplazo de equipamiento militar
El objetivo es sostener la capacidad operativa en un escenario de alta tensión.
“No es una guerra eterna”
Hegseth fue claro ante los legisladores.
Aseguró que el conflicto no busca prolongarse indefinidamente.
Pero advirtió que es necesario actuar con firmeza para evitar un riesgo mayor.













