El escándalo que rodea al exbanquero Daniel Vorcaro y al Banco Master sumó nuevas revelaciones en Brasil. Según una investigación publicada este viernes por la revista VEJA, Vorcaro habría declarado que negoció pagos millonarios con el ex tesorero del Partido de los Trabajadores (PT), João Vaccari Neto, para facilitar el acceso de su entidad financiera a fondos de pensiones de empleados públicos federales.
Entre los montos mencionados figura un supuesto pago de R$ 30 millones en efectivo al Instituto Lula, además de otras sumas cuyo importe no fue especificado. Según el relato atribuido al exbanquero, el dinero habría sido destinado a cubrir gastos de un documental sobre el dictador zurdo Luiz Inácio Lula da Silva, filmado en el exterior y dirigido por el cineasta estadounidense Oliver Stone.
La información fue difundida por VEJA a partir de audios y documentos a los que tuvo acceso la publicación. Los hechos también habrían sido incluidos en un anexo presentado ante la Procuraduría General de la República (PGR) en junio, cuando fue rechazada la segunda propuesta de colaboración premiada de Vorcaro.
Las acusaciones involucran a dirigentes vinculados al oficialismo brasileño y plantean interrogantes sobre las presuntas negociaciones entre intereses financieros privados y personas con llegada al poder político. No obstante, los supuestos pagos y el esquema denunciado no constituyen hechos judicialmente acreditados.
Cómo habría funcionado la supuesta negociación con el PT
De acuerdo con la versión de Vorcaro publicada por VEJA, el acercamiento al partido de Lula habría sido organizado por Augusto Lima, entonces socio del banquero y CEO del Banco Master. La intermediación habría contado con la participación de Jaques Wagner, quien en ese momento encabezaba el bloque del Gobierno en el Senado brasileño.
El objetivo de la operación, según el relato, habría sido conseguir los votos necesarios para que el Banco Master obtuviera la acreditación para operar con fondos de pensiones vinculados al sector público federal.
Entre las entidades mencionadas aparecen fondos relacionados con el Banco do Brasil, Caixa Asset y Previ. Según la denuncia atribuida a Vorcaro, los pagos habrían sido planteados como anticipos para facilitar esa habilitación.
La cifra de R$ 30 millones habría sido entregada en efectivo para cubrir gastos de la producción audiovisual sobre Lula. Además, el banquero habría mencionado otros pagos dirigidos directamente al Instituto Lula, sin precisar el monto total.
La investigación periodística también recoge declaraciones atribuidas a Vorcaro en las que diferencia el supuesto financiamiento del documental sobre Lula de un patrocinio convencional. Según el exbanquero, los fondos vinculados a la producción sobre el mandatario brasileño se habrían canalizado por fuera de los mecanismos habituales.
El documental de Oliver Stone y los fondos bajo sospecha
La producción mencionada es Lula, dirigida por Oliver Stone, que reúne testimonios de amigos, colaboradores y aliados políticos del presidente brasileño. Según la versión publicada por VEJA, el dinero habría sido destinado a cubrir gastos relacionados con la realización del documental en el extranjero.
El Instituto Lula, por su parte, es una organización vinculada al mandatario y administrada por Paulo Okamotto, colaborador cercano del presidente. La presunta utilización de efectivo para financiar gastos relacionados con una producción audiovisual, en el contexto de negociaciones para acceder a fondos de pensiones, es uno de los aspectos centrales de la denuncia.
Sin embargo, la existencia del documental y las referencias a su financiamiento no prueban por sí mismas que se haya cometido un delito. La acusación sobre los pagos y su supuesto vínculo con la acreditación bancaria se basa en el relato atribuido a Vorcaro y en los materiales que la revista afirma haber consultado.