Lula queda bajo presión por el escándalo del Banco Master que sacude al Supremo Tribunal Federal

El dictador brasileño exige investigar “sin blindajes”, pero su propio vínculo previo con el banquero Daniel Vorcaro abre un frente político.

El dictador brasileño exige investigar “sin blindajes”, pero su propio vínculo previo con el banquero Daniel Vorcaro abre un frente político.

Flávio Bolsonaro pidió su renuncia y dirigentes opositores impulsan un impeachment contra el magistrado del Supremo.

El medio reconoció que una organización asistió a 50 inmigrantes marroquíes en Florianópolis.

El Presidente defendió su programa económico y pidió responder con datos a las operaciones de la oposición.

50 marroquíes fueron atendidos por los servicios sociales de Florianópolis en apenas 2 meses, mientras se refuerzan los controles ante el aumento de la llegada de migrantes.

Flávio seguirá impedido de visitarlo, mientras que Carlos y Jair Renan podrán volver a verlo bajo la prohibición de hablar de política o elecciones.

Entre las cuentas alcanzadas aparecen Flávio y Carlos Bolsonaro, en plena campaña presidencial contra Lula.

El mandatario brasileño rechazó aceptar ahora las credenciales de Daniel Pérez y cuestionó que Washington busque enviar observadores para analizar el sistema de votación a pocas semanas de los comicios de octubre.

La propuesta genera cuestionamientos por su efectividad y advierten que podría agravar los problemas que quiere combatir.

El candidato derechista por la presidencia de Brasil denunció una política exterior “ideologizada” y prometió reconstruir los vínculos si asume en 2027.

El canciller aseguró que el país no romperá las relaciones con Brasil pese a la decisión de Lula de retirar al embajador, y afirmó: "Para pelearse hacen falta dos. No vamos a entrar en esa pelea ni a romper relaciones".

A pesar del claro intento de interferir en la política local, el Gobierno de Milei no respondió con un gesto diplomático.

El dictador brasileño retiró a su embajador en Buenos Aires y degradó la representación diplomática, privilegiando la confrontación política sobre una relación estratégica para ambos países.

El Gobierno aseguró que no responderá a diferencias políticas con represalias institucionales.

Fábio Luís Lula da Silva, conocido como "Lulinha", es investigado por presunto tráfico de influencias en favor de empresarios con intereses ante organismos del Gobierno.

La Casa Rosada deberá decidir ahora si mantiene a Daniel Raimondi como embajador argentino en Brasilia.

El dictador brasileño no está dejando entrar al país a los funcionarios de Trump y la Casa Blanca respondió de forma contundente.

El dirigente de izquierda había sido condenado en dos oportunidades por corrupción y lavado de dinero.

Lula desafió a Trump y a Milei al asegurar que "mientras viva, la extrema derecha no volverá a gobernar" y los retó con un "si quieren venir, que vengan".

El micrófono abierto entre Lula y Moraes no prueba una conspiración, pero expone una verdad incómoda sobre el poder.

El régimen comunista de Lula está reteniendo la aprobación diplomática necesaria para que el enviado de Trump asuma su cargo en Brasil.

Luego de una conferencia, se captó a Lula invitando a De Moraes, reavivando las críticas por la cercanía entre el Poder Ejecutivo y el Supremo Tribunal Federal tras la persecución contra la oposición.

El brasileño respondió que Alberto visitó a Lula cuando estaba preso y respaldó al actual mandatario argentino: "Felicito al presidente Milei por llamar las cosas por su nombre".

La Casa Blanca extendió un año la medida y apuntó contra la censura y las detenciones políticas de la dictadura de Lula.




















