En un despliegue de soberbia que recuerda a los peores años del populismo latinoamericano, el dictador socialista Luiz Inácio Lula da Silva ha decidido desafiar formalmente el orden democrático regional al postularse para un cuarto mandato no consecutivo.
Durante un acto multitudinario en el Expo Center Norte de San Pablo, el veterano líder de 80 años dejó claro que su intención no es gobernar, sino resistir el avance de las fuerzas de la libertad encabezadas por Donald Trump y Javier Milei.
El foco más alarmante de su discurso fue la declaración de guerra directa contra los líderes de Estados Unidos y Argentina.
Con un tono desafiante, Lula sentenció: “Mientras yo viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país. Si quieren venir Trump y Milei, que vengan. Yo no quiero ayuda de afuera, solo la del pueblo brasileño”.











