El Gobierno de Pedro Sánchez anunció controles temporales sobre vuelos y barcos procedentes de Italia tras el agravamiento de la invasión migratoria en Ceuta y la negativa del Ejecutivo de Giorgia Meloni a retirar las restricciones impuestas previamente a los viajeros llegados desde España.
El Gobierno comunista de España anunció la aplicación de controles fronterizos temporales para los pasajeros que lleguen desde Italia por vía aérea y marítima, en una medida que se enmarca en la creciente tensión diplomática entre ambos países a raíz de la invasión migratoria provocada por la entrada masiva de personas desde Marruecos hacia Ceuta.
Las nuevas restricciones comenzarán a aplicarse durante la madrugada del sábado y permanecerán vigentes, en principio, hasta el 7 de septiembre. Según informó el Ministerio del Interior, las autoridades españolas realizarán controles de identidad, pasaporte, nacionalidad y documentación de viaje a todos los pasajeros procedentes de Italia.
La primer ministra italiana Giorgia Meloni
En el caso de ciudadanos de terceros países, también podrán verificarse visados o permisos de residencia conforme a la normativa del espacio Schengen. El Ejecutivo sostiene que la medida busca reforzar la seguridad y responde al mantenimiento de los controles previamente establecidos por Italia sobre los viajeros llegados desde España.
La decisión llega después de que el Gobierno de Giorgia Meloni rechazara retirar las restricciones impuestas a los viajeros procedentes de España. Roma justificó esos controles por motivos de seguridad y por el temor a que la crisis migratoria registrada en Ceuta pueda generar movimientos secundarios de inmigrantes ilegales hacia territorio italiano.
La crisis migratoria en Ceuta ha marcado la agenda política española durante las últimas semanas. Tras la llegada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos, el Gobierno del comunista Sánchez sufrió duras críticas por la falta de seguridad de los controles de fronteras en las ciudades de Ceuta y Melilla.
Inmigrantes ilegales entrando a Ceuta
Por su parte, Italia mantiene su postura y sostiene que la presión migratoria registrada en la frontera española justifica medidas preventivas para proteger su seguridad nacional. El Ejecutivo de Giorgia Meloni argumenta que los Estados miembros pueden restablecer controles temporales conforme al Código de Fronteras Schengen cuando existan amenazas excepcionales al orden público o a la seguridad interior.
El intercambio de medidas refleja el deterioro de las relaciones entre Madrid y Roma en materia migratoria. Ambos gobiernos intercambiaron críticas sobre la gestión de la crisis de Ceuta y mantienen posiciones enfrentadas respecto a la forma de responder al incremento de la inmigración irregular.