La Audiencia Nacional de España ordenó la puesta en libertad de un inmigrante ilegal investigado por actividades yihadistas después de que, según los antecedentes de la causa, hubiera expresado su intención de hacer la yihad y alcanzar finalmente el “martirio”.
El sospechoso había sido objeto de una investigación de las fuerzas de seguridad debido a una serie de actividades consideradas de riesgo. Entre ellas se encontraba la vigilancia de alrededor de diez iglesias católicas de Navarra y Guipúzcoa, además de la realización de más de 500 búsquedas relacionadas con armas.












