La Audiencia Nacional ordenó la puesta en libertad de un inmigrante que, según la investigación, manifestó su intención de hacer la yihad y alcanzar el “martirio”. Había vigilado una decena de iglesias católicas, buscado armas y acumulado propaganda yihadista.
La Audiencia Nacional de España ordenó la puesta en libertad de un inmigrante ilegal investigado por actividades yihadistas después de que, según los antecedentes de la causa, hubiera expresado su intención de hacer la yihad y alcanzar finalmente el “martirio”.
El sospechoso había sido objeto de una investigación de las fuerzas de seguridad debido a una serie de actividades consideradas de riesgo. Entre ellas se encontraba la vigilancia de alrededor de diez iglesias católicas de Navarra y Guipúzcoa, además de la realización de más de 500 búsquedas relacionadas con armas.
Policía español patrullando una iglesia católica
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el investigado también habría intentado conseguir un arma de fuego y habría buscado información sobre la fabricación de cócteles molotov. En sus dispositivos electrónicos, los investigadores encontraron además una importante cantidad de material de propaganda yihadista.
Uno de los elementos analizados por los investigadores fue su actividad en Facebook, donde contaba con aproximadamente 4.769 seguidores. Entre ellos, las autoridades identificaron al menos 76 personas que mostraban señales claras de apoyo a la ideología yihadista, además de dos individuos condenados y otras personas ubicadas en zonas de conflicto.
La investigación también habría permitido detectar vínculos con círculos radicales fuera de España. Las autoridades analizaron especialmente las relaciones digitales del sospechoso y los contactos que mantenía con personas vinculadas al extremismo yihadista.
El caso vuelve a poner el foco sobre como el gobierno comunista español decide liberar terroristas islámicos solo por el hecho de ser inmigrantes a pesar de ser peligrosos para los ciudadanos de España.
Inmigrantes ilegales en España
España mantiene desde hace años un dispositivo específico contra el terrorismo yihadista. El país ya sufrió ataques de esta naturaleza, como los atentados de Barcelona y Cambrils de 2017 y el ataque contra iglesias de Algeciras en 2023, en el que murió el sacristán Diego Valencia.
El episodio vuelve así a plantear el desafío de equilibrar la prevención de amenazas terroristas con las garantías judiciales. Mientras las fuerzas de seguridad sostienen la importancia de actuar ante señales tempranas de radicalización, las decisiones sobre prisión preventiva y libertad corresponden a los tribunales conforme a las pruebas disponibles en cada causa.