Venezuela fue sacudida por una fuerte cadena de terremotos que generó alarma nacional y dejó estimaciones preliminares de decenas de miles de posibles víctimas fatales. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), dos grandes movimientos sísmicos ocurrieron con menos de un minuto de diferencia, seguidos por cerca de una veintena de réplicas que aumentaron la magnitud de la emergencia.
El primer terremoto registró una magnitud de 7,2 y tuvo una profundidad aproximada de 13 kilómetros. Poco después, un segundo sismo aún más fuerte alcanzó una magnitud de 7,5, provocando daños generalizados en distintas zonas del país, especialmente en Caracas y regiones cercanas a la costa del Caribe.
El USGS advirtió que, debido a la intensidad de los movimientos y la concentración de población en las zonas afectadas, era probable que existieran ''altas cifras de víctimas y daños extensos''. Las primeras proyecciones situaron el número potencial de fallecidos entre 10.000 y 100.000 personas, aunque las autoridades venezolanas todavía no habían confirmado una cifra oficial de muertos ni heridos.
La falta de datos definitivos se debía a que los equipos de emergencia continuaban evaluando la situación en las primeras horas posteriores al desastre. Edificios colapsados, estructuras dañadas y cortes en servicios esenciales dificultaron las labores de rescate y comunicación.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó que varias construcciones resultaron destruidas y que los organismos de seguridad, bomberos y equipos de asistencia civil fueron desplegados para atender la emergencia.
''Tenemos edificios, hogares y viviendas que se han derrumbado y estamos atendiendo la situación con todo lo que tenemos disponible'', declaró Cabello en la televisión estatal. El funcionario aseguró que todos los cuerpos de respuesta habían sido activados para localizar sobrevivientes y asistir a los afectados.
La presidente interina Delcy Rodríguezdeclaró el estado de emergencia y expresó sus condolencias a las familias de las posibles víctimas, aunque tampoco proporcionó un balance oficial de fallecidos. Rodríguez informó además que el aeropuerto internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía y principal terminal aérea cercana a Caracas, fue cerrado debido a daños ocasionados por el terremoto.
Diosdado Cabello confirmó el despliegue de la totalidad de los servicios de emergencia para tareas de búsqueda e identificación de víctimas
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron escenas de destrucción en la capital venezolana. Equipos de rescate fueron vistos ingresando entre los restos de edificios colapsados mientras familiares desesperados buscaban información sobre sus seres queridos.
Habitantes de Caracas relataron momentos de pánico cuando comenzaron los movimientos sísmicos. Algunos residentes dijeron haber escuchado gritos mientras las personas intentaban salir rápidamente de los edificios. Otros reportaron grietas en paredes, vidrios rotos y daños visibles en las estructuras.
La capital venezolana, que ya había sufrido un terremoto devastador de magnitud 6,3 en 1967, volvió a enfrentar una emergencia sísmica de gran escala. Bomberos y vehículos de rescate recorrieron las calles mientras se inspeccionaban edificios afectados.
La presidente interina venezolana, Delcy Rodríguez, dictaminó el estado de emergencia en todo el país
El epicentro fue localizado aproximadamente 17 kilómetros al oeste de la comunidad de Morón, en la costa caribeña venezolana. Los efectos del terremoto también fueron reportados en países vecinos, incluyendo Colombia, donde residentes aseguraron haber sentido los movimientos.
Además de los daños materiales y la amenaza de una crisis humanitaria, las autoridades emitieron alertas de tsunami para Venezuela, Aruba y Bonaire, mientras que Puerto Rico y las Islas Vírgenes Británicas recibieron avisos preventivos del sistema estadounidense de alerta de tsunamis.