La denominada "Operación Cancerbero" movilizó a centenares de internos, incluidos integrantes del Tren de Aragua y otras organizaciones criminales, hacia el penal de La Laguna, construido para albergar a los presos más peligrosos del país.
El Gobierno de José Antonio Kast ejecutó la denominada "Operación Cancerbero", un amplio operativo penitenciario que trasladó casi 700 reclusos de alta peligrosidad al complejo penitenciario de La Laguna, considerado el establecimiento carcelario más moderno y seguro de Chile. Entre los internos trasladados se encuentran integrantes y líderes de organizaciones criminales como el Tren de Aragua, la mafia albanesa y otras bandas vinculadas al crimen organizado.
El penal de La Laguna, ubicado en la Región del Maule, fue diseñado específicamente para albergar a los delincuentes de mayor peligrosidad del país. El complejo cuenta con estrictas medidas de seguridad, entre ellas más de 1.500 cámaras de vigilancia, inhibidores de señal para impedir comunicaciones telefónicas ilegales y módulos de aislamiento para los líderes de organizaciones criminales.
La carcel chilena "La Laguna"
Según las autoridades chilenas, el objetivo principal del traslado es impedir que los cabecillas de estas organizaciones continúen coordinando actividades delictivas desde el interior de las cárceles y reforzar el control del Estado sobre el sistema penitenciario.
El presidente José Antonio Kast supervisó parte del operativo y destacó que la nueva cárcel permitirá concentrar en un mismo establecimiento a los reclusos considerados de mayor riesgo, facilitando su vigilancia y reduciendo la capacidad de las bandas criminales para mantener contacto con sus estructuras en el exterior.
Entre los internos trasladados figuran condenados por homicidios, secuestros, extorsiones, narcotráfico, asociación criminal y otros delitos graves. Las autoridades indicaron que muchos de ellos pertenecen a organizaciones transnacionales que han ampliado su presencia en Chile durante los últimos años.
La apertura del penal de La Laguna forma parte del plan del Gobierno chileno para fortalecer el sistema penitenciario frente al crecimiento del crimen organizado. El establecimiento fue construido con infraestructura destinada a limitar al máximo la comunicación entre los internos y el exterior, además de contar con mayores controles tecnológicos que otras cárceles del país.
El presidente José Antonio Kast junto a los oficiales de la carcel La Laguna
Las autoridades también informaron que el traslado de reclusos continuará de manera progresiva durante las próximas semanas hasta completar la capacidad prevista para el recinto.
La "Operación Cancerbero" constituye uno de los mayores traslados de internos realizados en la historia reciente de Chile y representa un paso central dentro de la estrategia del Ejecutivo para endurecer el control sobre las cárceles y limitar la capacidad operativa de las bandas criminales desde el interior de los establecimientos penitenciarios.