Delcy Rodríguez celebró el cierre del primer ciclo de negociaciones, que concluyó con el compromiso de reformar el sistema judicial y renovar todos los magistrados del máximo tribunal venezolano como parte del proceso de transición política.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó como un "primer paso importante" el acuerdo alcanzado entre el chavismo y un sector de la oposición para iniciar la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El anuncio se produjo tras concluir el primer ciclo de negociaciones políticas impulsadas con respaldo de Estados Unidos, que buscan avanzar en la transición institucional del país.
El acuerdo establece el inicio de una reforma del sistema judicial venezolano mediante modificaciones a la Ley Orgánica del TSJ y otras normas vinculadas a la administración de justicia. Además, ambas delegaciones acordaron renovar y ampliar el Comité de Postulaciones Judiciales, organismo que tendrá la responsabilidad de evaluar y proponer a los nuevos magistrados del máximo tribunal.
El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela
Rodríguez sostuvo que el entendimiento demuestra que es posible alcanzar consensos en asuntos considerados prioritarios para el país. Según la dirigente chavista, la renovación del TSJ permitirá fortalecer las instituciones y contribuirá a generar un clima de mayor estabilidad política durante el proceso de diálogo.
La delegación opositora, encabezada por Dinorah Figuera, también respaldó el acuerdo y afirmó que la reforma judicial constituye uno de los pilares para avanzar hacia un proceso de transición democrática. Los negociadores consideran que un Tribunal Supremo renovado resulta indispensable para garantizar mayor confianza en las futuras reformas institucionales.
Además del compromiso sobre el TSJ, las partes acordaron trabajar conjuntamente para recuperar los activos venezolanos retenidos en el Banco de Inglaterra, incluyendo las reservas de oro que permanecen inmovilizadas desde hace varios años. Según el documento firmado por ambas delegaciones, esos recursos serían destinados a programas de reconstrucción, salud, educación y asistencia a las víctimas de los recientes terremotos que afectaron al país.
La opositora venezolana Dinorah Figuera
El proceso de negociación se desarrolla desde comienzos de agosto en Caracas bajo la supervisión de representantes estadounidenses y contempla varias etapas destinadas a impulsar una transición política. Entre los próximos objetivos figuran la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), nuevas reformas institucionales y la definición de un cronograma para futuras elecciones.
Las delegaciones volverán a reunirse en septiembre para dar continuidad al proceso. Aunque persisten importantes diferencias políticas entre las partes, el acuerdo para renovar completamente el Tribunal Supremo representa el primer compromiso institucional concreto alcanzado desde el inicio de las conversaciones y constituye uno de los avances más significativos del proceso de diálogo abierto entre el chavismo y un sector de la oposición venezolana.