Durante más de dos décadas, la saga God of War estuvo asociada a un nombre: Kratos. El Fantasma de Esparta se convirtió en uno de los personajes más icónicos de la historia de los videojuegos y en el rostro de PlayStation. Sin embargo, Sony decidió romper con esa tradición.
En el reciente State of Play, la compañía presentó oficialmente God of War: Laufey, una nueva entrega desarrollada por Santa Monica Studio que dejará a Kratos en un rol secundario para poner en el centro de la historia a Faye, también conocida como Laufey, esposa de Kratos y madre de Atreus.
La noticia generó una fuerte discusión entre los fanáticos de la franquicia, especialmente porque se suma a una tendencia cada vez más frecuente en Hollywood y la industria del entretenimiento: reemplazar protagonistas masculinos consolidados por nuevas figuras femeninas en sagas históricas.
God of War cambia de rumbo
Según la información presentada por Sony, el nuevo juego explorará la historia de Faye en un escenario que mezcla distintas mitologías y funcionará como una expansión del universo narrativo construido durante la etapa nórdica de la franquicia.
El combate seguirá presente, aunque con un estilo más ágil y centrado en habilidades mágicas. Además, la aventura incorporará nuevos personajes y compañeros que acompañarán a la protagonista durante su viaje.












